viernes, 10 de junio de 2016

Las "tripas" de los aparatos (I)

Yo provengo de un mundo mecánico en el que el funcionamiento de máquinas y aparatos quedaban perfectamente explicados a nada que fueras un poco observador. Mi abuelo materno era carpintero y era muy sencillo comprender el funcionamiento de los utensilios que utilizaba. Mi otro abuelo era agricultor. Los entresijos del cultivo del cereal, sus cuidados y posterior recogida tampoco tenían mucho misterio.
Pero, amigo mío, la electricidad era ya otra cosa. Entender el funcionamiento de una simple bombilla ya requería de profundos conocimientos previos y sin ellos el efecto iluminación, por ejemplo, no se podía explicar. Lo mismo sirve para el funcionamiento de los motores eléctricos, los generadores, los disyuntores, etc.

El siguiente paso fue la electrónica. Realizar montajes sencillos siguiendo un esquema era relativamente sencillo pero entender a fondo el recorrido y comportamiento de los electrones requería también de mayores conocimientos.

Hemos llegado finalmente a la informática y allí, definitivamente me he perdido. El empeño en comprender un lenguaje de programación y ya no digo de, directamente, escribir un programa y luego compilarlo ya me parece una labor ardua y compleja.

La distancia que separa los aparatos que utilizamos en la vida diaria de la comprensión de su funcionamiento, se agranda cada vez más. Imposible para un neófito entender las interioridades de su móvil o las bases de su funcionamiento. Cualquier intento de comprensión se estampa contra una barrera de miles de desarrolladores que, continuamente están elucubrando para sacar tal o cual programa, tal o cual aplicación de éxito en el mercado.

Ya he aceptado que será muy difícil que consiga entender cómo se organiza el trasiego de bits cuando ejecuto cualquier programa en el móvil.

2 comentarios:

  1. ...caramba me vas a disculpar que introduzca una precisión en tu de por sí cuidado uso del lenguaje.
    "...escribir un programa y luego compilarlo ya me parece una labor arduo compleja.".
    Es posible hablar de labores harto complejas o bien de labores arduas y complejas, pero el curioso sincretismo que tú haces, me temo que no está bendecido por la Real Academia. Con afecto. Un fuerte abrazo.
    Joker.

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  2. Tomo nota de tu oportuna sugerencia, amigo Víctor. Y cambio la expresión incorrecta. Gracias por tus comentarios y acertadas observaciones.

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