lunes, 29 de febrero de 2016

El saludo

Llevo unos días preguntándome por la utilidad del saludo y de las despedidas. Algo tan sencillo como decir "Hola, buenas" o "Adios, hasta luego". Y reconozco que el detonante de esta interpelación ha sido el vivir recientemente situaciones en las que me he encontrado con personas que no saludan ni tampoco se despiden.

Aunque muchos de ellos suelen ser jóvenes, no me referiré en exclusiva a este sector de población. El omitir los saludos o las despedidas afecta a todas las franjas de edad.
Y creo que las fórmulas de cortesía tienen su sentido, sirven para mucho.

Son una forma de iniciar  la conversación, de intercambiar puntos de vista. Suponen una facilitación del comienzo del intercambio de información o de la expresión de nuestros sentimientos, posibilitan la empatía, el conocimiento de nuestros iguales, la aceptación del otro....

Y lo mejor de todo es que no tienen coste alguno. Son gratuitas.

Creo que -por comodidad- se han ido dejando de lado las fórmulas de cortesía. Un empobrecimiento de recursos y capacidades comunicativas de muchos individuos. Y me da la impresión de que bastantes ni siquiera son conscientes de padecer tal déficit. No lo hacen a mala idea.

Dado el poder de modelado de las televisiones, quizás con su apoyo se podrían realizar campañas de civismo para concienciar a la población sobre la utilidad de los saludos. 

No veo, sin embargo que las cosas lleven esos derroteros. Más bien al contrario.

domingo, 28 de febrero de 2016

Sobre la pobreza


Caminar por la calle y ver algún indigente. Encontrarte de frente con el mendigo que habitualmente pide limosna en la esquina de siempre. Ver cómo a determinadas horas ya hay personas rebuscando alimentos en la basura. Varias chabolas que se han erigido en un solar abandonado. Ciudadanos que realizan su particular recorrido en bicicleta con los útiles de escarbar entre los desechos que arrojamos a los contenedores....


Son imágenes habituales. Ya casi nos hemos acomodado a ellas. Las hemos integrado en nuestra cotidianidad. No nos llaman la atención.

Pero una sociedad avanzada debería disponer de sistemas afinados de detección de urgencias sociales. Cada pobre representa lo que representa: la incapacidad del sistema para atender las demandas más urgentes de la población. Algo inadmisible.

Soy consciente de lo mucho que se ha avanzado y, desde luego, hay que agradecer la intensísima labor que realizan muchas organizaciones benéficas. Pero todavía quedan "flecos". Todavía hay personas que diariamente nos recuerdan la urgencia de solucionar, de forma definitiva, los casos de pobreza extrema.

sábado, 27 de febrero de 2016

Los olvidos


Hace ya unos años que me suele ocurrir con frecuencia. Un acto tan sencillo como olvidar las llaves de casa y no encontrarlas, o no saber dónde he dejado el monedero, o, peor aún no tener localizado el móvil, me produce al instante una gran inquietud.

La incertidumbre de ignorar el emplazamiento de algo,  de no saber dónde lo he dejado genera en mí una importante frustración. Y he observado que con el tiempo la intensidad de esta emoción se va incrementando. Parece como si mi cerebro se negara a aceptar la indeterminación, la alteración del orden natural de las cosas, la intriga de saber si aparecerán o se desvanecerán para siempre.

Quizás sean esquemas de pensamiento asociados a la edad. O a lo mejor se trata de una búsqueda inconsciente de armonía y organización. Lo que sí sé con seguridad es que debería acotar este rasgo de mi personalidad y tratar de controlar los extravíos.

viernes, 26 de febrero de 2016

Tanta insistencia me mosquea

Periódicamente -como otros tantos usuarios de Internet- recibo mensajitos de Facebook o de Linkedin instándome a unirme a otras personas que, supuestamente, estarían interesados en contactar conmigo. De ordinario no hago mucho caso a tales sugerencias. Más bien me muestro cauto en el establecimiento de nuevos contactos.

La insistencia de estas compañías en que cada vez nos interconectemos con más personas me inspira cierto recelo. No creo que lo hagan por altruismo. Algo tiene que haber detrás. Y no hay que ser muy listo para adivinarlo. Todas ellas practican lo que se ha dado en llamar "minería de datos". Cuantos más datos posean de sus usuarios más pueden afinar en el perfil de determinados segmentos de potenciales compradores. Y más pueden exigir a sus anunciantes al presentarles una información tan elaborada.

Debo decir que a mi no me suponen una molestia los avisos. Y seguro que hay alguna vía para desactivarlos. Lo que de verdad me llama la atención es el empeño que ponen en que nos interconectemos cada vez más.

Creo que, como contrapunto, no estaría de más concretar una semana -o mejor un mes- de desconexión total de las redes sociales. Para tomar aire. Para vislumbrar otros paisajes.

Quizás con esa deprivación estimular de mensajes recuperemos el encanto de, por ejemplo, llamar por teléfono, charlar personalmente o sencillamente escuchar el trino de los pajarillos.

jueves, 25 de febrero de 2016

Resquicios del pasado


Realmente, gracias a las explicaciones de mi amigo Serafín y a las conferencias del profesor Andreu, me voy haciendo cargo de que la arqueología es una ciencia difícil -compleja diría yo- y también apasionante. Requiere, de momento, de un profundo conocimiento histórico y de un completo dominio del devenir de los acontecimientos para enmarcarlos en la época en la que se supone que ocurrieron.

Pero también hay que desarrollar la intuición y plantear posibles hipótesis explicativas sobre lo que se va sacando a la luz, conectar unos datos con otros, emplear el razonamiento inductivo y el deductivo y, finalmente proponer una explicación razonable que de sentido a todas las informaciones que se van recabando.

Me da la impresión que si no se manejan con cuidado los descubrimientos se puede correr el peligro de no acertar en lo que realmente significan o, directamente de malinterpretar los datos. Por eso hay que ser cuidadosos y emplear en lo posible el método científico para no aventurar hipótesis descabelladas.

Aún con todo, siempre habrá huecos a lagunas en la descripción que se realice. Es muy complicado explicar todas las facetas de las realizaciones y las interacciones humanas de hace 2.000 años. Y no digamos nada de los empeños -y los anhelos- de las gentes que por entonces vivieron.

En la foto superior os muestro algunos fragmentos de cerámica que he encontrado en mi terreno de Villamayor. Seguramente provenientes de platos o jarras empleados en su momento. Algo es algo. Pero no tengo ni idea de por qué llegaron a romperse. Para qué se empleaban realmente. Quién los fabricó y en qué fechas. Cuál era su precio, etc. Y tampoco tenemos ninguna referencia de los afanes y sentimientos de los que emplearon estos útiles ¡Desconocemos casi todo!

miércoles, 24 de febrero de 2016

martes, 23 de febrero de 2016

Apuntarse a una ONG

Llevaba mucho tiempo diciéndolo pero nunca veía el momento. Siempre hay alguna tarea más importante a realizar y se va dejando para más adelante la necesidad de concretar nuestra solidaridad con los demás. La tendencia es irlo retrasando.

Pero hace unos días, por fin, di el paso. Nos hemos apuntado a UNICEF y mensualmente aportaremos una cantidad.

Muy amables, ayer me contestaban agradeciendo nuesta aportación e indicándonos los niños que se podrán vacunar del sarampión gracias a nuestra pequeña ayuda. Me ha impresionado el dato. Realmente, si cada familia materializara su solidaridad en la medida de sus posibilidades, poco a poco podríamos mejorar el mundo.

lunes, 22 de febrero de 2016

El rebaño


Hoy han caído cuatro gotas. Poca cosa. Nada excepcional en estas fechas.

Lo curioso ha sido que la lluvia también traía un fino barrillo que lo impregnaba todo. Y donde más se notaban los efectos era en los coches. Especialmente en los de color negro.

Así es que lo primero que se me ha ocurrido ha sido ir al lavadero de coches para dejarlo impoluto.

Allí me he dirigido y mi sorpresa ha sido mayúscula al comprobar que, al igual que yo, a mucha otra gente también le ha entrado la furia de la limpieza de su vehículo. Hasta el punto de colapsar los lavaderos de coches. Todos queríamos lavar el automóvil cuanto antes. Y todos al mismo tiempo.

La situación me ha hecho reflexionar sobre este evento de psicología social y otros que también ocurren con los grupos de personas. Tenemos en tan alta estima nuestra individualidad que perdemos de vista que, en más ocasiones de las que nos parece, nuestra conducta es de rebaño.

domingo, 21 de febrero de 2016

Orígenes

Las consabidas preguntas que, desde tiempos inmemoriales nos hemos hecho los humanos van, poco a poco teniendo respuesta. La ciencia avanza inexorable y el conocimiento es imparable. La llegada de Internet  ha hecho crecer de forma exponencial la colaboración y la investigación en todo el mundo.

Así pues las respuestas a los conocidos interrogantes ¿Quienes somos? ¿De dónde venimos? y ¿Adonde vamos? cada vez son mas finas y certeras.

En esa línea va el libro que estoy leyendo actualmente. Todavía hay muchas lagunas en la descripción pormenorizada de los orígenes del universo, la vida y los humanos. Pero lo que se sabe es digno de admiración.

sábado, 20 de febrero de 2016

No, ya no podría volver a ser cazador

Ayer me topé con dos perdices por el campo. Allí iban ellas, majestuosas y también presurosas muy atentas a los múltiples y variados peligros que les acechan. Pero no levantaron el vuelo. Aguantaron bien el tirón del paso de mi coche y, después de un veloz paseíllo, raudas, se escabulleron entre la maleza.

El fugaz avistamiento de las aves desencadenó en mí un instantáneo arsenal del recuerdos. De mi época de cazador. Cuando iba al ojeo. Por aquel entonces me jactaba de mi buena puntería. Pocas se escapaban. No me culpo ahora por ello. Era lo que se llevaba en el pueblo. Y yo lo viví con intensidad.

Pero en este ámbito -como en muchos otros- las cosas han evolucionado. Mucho. Hay una mayor sensibilidad con los animales que nos rodean. Que nos acompañan en nuestro trayecto vital. Magníficos reportajes televisivos nos muestran al detalle la forma de vida de muchos animales. Nos acercan, por ejemplo, a la época de emparejamiento y cría de lo que hace nada se consideraban solamente piezas de caza. Nos muestran la ternura y el cuidado que prestan a sus retoños. Vemos cómo se relacionan, cómo se alimentan, dónde duermen...

Y también disponemos en la actualidad de múltiples sustitutos inocuos para los que desean demostrar sus habilidades y su rapidez de reflejos. Videojuegos, por ejemplo.

Así es que yo ya no volveré a ser cazador. Ahora disfruto mucho más contemplando los animales en su entorno natural. Disfrutando de sus idas y venidas y de sus evoluciones. Asombrándome del potente arranque del vuelo de la perdiz o de las habilidades de camuflaje de los conejos. Considerando todos estos seres como amigos, como compañeros de viaje...

Y como sé que la caza mueve mucho dinero, me atrevo a proponer a los fabricantes de escopetas que, poco a poco vayan apostando por la innovación. Que transformen sus armas en máquinas fotográficas. No hay que hacer muchos cambios. En cada cañón de la escopeta una cámara digital. Cada vez que se aprieta el gatillo una foto. La presión mantenida serviría para grabar video. Para los nostálgicos se puede añadir el ruido de una detonación. Las simulaciones digitales pueden emular distintos tipos de sonido. No habría problema con eso.

Todo menos acabar de un zambombazo con la vida de los animales. O peor aún, abandonarlos malheridos.

Transformemos los trofeos de caza en reportajes fotográficos. Es posible. Puede hacerse.

viernes, 19 de febrero de 2016

El ciclo

Vas por el campo y todo está quedo. Quieto. No se ven insectos y apenas se vislumbra algún pajarillo. Los arbustos y las plantas también están inmóviles. No se atisba rastro alguno de actividad. De vida.

Resultado de imagen de un ciclo
Pero algo se está preparando. Unos incipientes brotes verdes se asoman tímidos en el membrillero. Y ya ciertas aves comienzan a entregarse a las refriegas guerreras previas a la preparación de sus nidos. Alguna abeja madrugadora zumba buscando con dedicación su alimento. Y hacia el medio día se empieza a sentir con más fuerza el padre sol.

Pronto llegará la cincomarzada. Amigos, el advenimiento de la primavera es inminente.
 

jueves, 18 de febrero de 2016

Motivaciones

Me veo a mí mismo con afán empeñado en acondicionar un terreno para que quede a mi gusto y me pregunto el por qué de tanto esfuerzo, de tanto interés, de tanta dedicación.

Contrasto mis intereses con los de mis amigos y conocidos y concluyo que cada cual tendemos a recrear lo que vivimos en nuestra niñez. Nuestros padres fueron los modelos y la sutil impregnación de lo que vimos que hacían se traslada -adaptada- a nuestra conducta en la madurez.

No se puede entender de otra manera el empeño que unos tenemos en arreglar, en reparar, en acondicionar. O el afán de otros por comer y beber en compañía de amigos. O el empeño por viajar. O la firme inclinación por el pasado, por lo antiguo, por épocas pretéritas.

Cada cual hemos tenido un estilo diferente de crianza y un particular proceso de socialización.

Y la suma de todos los eventos que han ocurrido en nuestra vida -en especial los que sucedieron en nuestra niñez- dejan una huella indeleble. Forjan nuestro carácter.


miércoles, 17 de febrero de 2016

Trámites y más trámites

Va a hacer ya casi un año desde el fallecimiento de mi padre y todavía no hemos finalizado los trámites de la herencia. Desconocía este ámbito de las tramitaciones pero he tenido tiempo más que suficiente para darme cuenta de lo correosos que pueden ser los procedimientos para hacerse heredero. 
Y eso que hemos contado con los servicios de un abogado. No quiero ni pensar en el calvario que hubiera supuesto el intentar ir por libre. Ponerme yo mismo a realizar las distintas gestiones.

Ya casi me he acostumbrado a la jerga profesional al uso en estos menesteres: certificados de últimas voluntades, copia simple, copia autorizada, certificado de defunción, testamentaría, bien privativo, aceptación de herencia, impuesto de sucesiones, registro de la propiedad y, naturalmente, notaría, mucha notaría.

Los procedimientos notariales se me antojan más como algo propio de la edad media que de los tiempos actuales. Si ya existen los certificados digitales y el DNI electrónico, no entiendo tanto celo para acreditar mi identidad o para justificar que mis padres eran mis padres. No lo entiendo, claro está si no es por el interés -no declarado- de los notarios para seguir existiendo. Para hacerse imprescindibles.

En las sociedades avanzadas se prima la innovación, el ensayar distintos métodos para resolver un mismo problema. Desgraciadamente en la sociedad española actual todavía persisten inercias y sinsentidos muy arraigados y resistentes al cambio.

Y no hablemos de los gastos que suponen todos estos procedimientos. Tal como están las cosas no me extraña que, en la actualidad, se registre una avalancha de desestimientos, de no aceptaciones de las herencias.

martes, 16 de febrero de 2016

Mis amigos músicos

Resultado de imagen de músicosTengo varios amigos a los que les fascina la música. Y yo, que no tuve la suerte de aprender a tocar ningún instrumento estoy encantado con su afición. Ellos me contagian la pasión por lo que hacen e incluso, uno de ellos me envía sus composiciones para que las oiga y valore. Creo que se excede en su ponderación. Sólo soy un aficionadillo. No entiendo mucho aunque le agradezco el detalle.

A mí me encanta relacionarme con ellos. Me transmiten una sensibilidad y un entusiasmo por lo que hacen que son dignos de encomio.Seguro que a base de horas y horas de ensayo y de mucho tocar, han desarrollado redes neuronales que el resto de los mortales no poseemos. Son personas especiales, tienen otra sensibilidad. Ven el mundo de otra manera...

Todos los días aprendo algo nuevo de mis amigos músicos.

domingo, 14 de febrero de 2016

Llegar y coger


Vengo del supermercado. De hacer la compra para varios días. El procedimiento seguido ha sido el habitual en estos casos: llegar y coger. Y al carro. Luego pagar, claro está. Ya casi ni miramos los precios. Las grandes enseñas han ganado la batalla y nos han convencido de que el coste de los productos no se puede bajar más. Así que, "llegar y coger". Imposible hacerme cargo de dónde habrán venido los yogures "bío" que he comprado. Ni el proceso que se ha seguido para elaborarlos. Lo mismo puede decirse del pan tostado, de la leche desnatada o de los filetes de merluza. No sabemos nada del recorrido que han llevado estos alimentos desde el punto de producción o elaboración hasta el supermercado. Una incógnita.

A mí me da que la distancia que separa las materias primas y su posterior procesado hasta que llega al consumidor es, cada vez mayor. No parece existir un interés en explicar los itinerarios de elaboración. Ni tampoco atisbo un especial afán del público por saberlo.

Sólo sé que la última mermelada de ciruelas que comí, cogidas de mi propio ciruelo y producidas por mí mismo me sirvió para vivenciar todos los pasos que hay que dar hasta conseguir el producto final. Empezando por preparar la tierra para plantar el árbol, siguiendo con los cuidados que hay que prestarle al plantón y su posterior mantenimiento. Regar, abonar, podar, controlar las plagas y recoger la fruta en su punto ideal de maduración -suponiendo que haya sido un año bueno- pelar la fruta, lavarla y deshuesarla, añadir la cantidad de azúcar adecuada y darle el tiempo de cocción justo. Después embotarla y poner al baño María para su mejor conservación. Una interesantísima experiencia. Nada que ver con "Llegar, coger y pagar" 

sábado, 13 de febrero de 2016

Los Bañales

El pasado jueves, 11 asistí a una conferencia del profesor Javier Andreu, director de las excavaciones en el complejo arqueológico de Los Bañales. Como siempre, el profesor estuvo magnífico. A sus dotes didácticas y su profundo conocimiento de la antigüedad se le añadía el incentivo de conocer de primera mano las últimas novedades sobre lo que se va encontrando y, lo que es más importante, la interpretación que se les da a estos hallazgos.

No me detendré en los aspectos técnicos de lo que allí se trató puesto que cualquier interesado puede localizarlo en la página de Facebook y en otras webs o publicaciones que versan sobre el tema. Lo que más me llamó la atención fue el atisbar la complejidad de las interacciones humanas y la interrelación entre lo que ocurría en Roma y lo que, posteriormente acontecía en nuestro país y más concretamente,en el entorno de las Cinco Villas.

La historia que yo estudié e la escuela y más adelante consistía en una sucesión de nombres de reyes y reinas, batallas y conquistas sin engarce alguno con otros datos básicos para entender el motivo y la razón de tanto afán guerrero. Consistía -como en otras materias- en un aprendizaje hueco de nombres, fechas y lugares sin otra relación que no fuera la de aparecer todas ellas en la Enciclopedia Álvarez o en los libros de texto de la materia "Historia". Desgraciadamente no tuve la suerte de contar con alguien que como Andreu conectara unas cosas con otras, fuera tejiendo el sentido y la oportunidad de determinados hechos históricos, transmitiera, en fin, la pasión y el conocimiento de forma tan intensa y tan humana.

El profesor comentó que el próximo día 10 de abril se va a realizar una visita "in situ" por las excavaciones. Ya me he apuntado. Quiero verme envuelto de nuevo en el hechizo de "Tarraca" -el supuesto nombre de la ciudad romana que allí se erigió- y estaré muy atento a las explicaciones de Javier. Quiero aprehender el conocimiento de los que saben, de los que entienden. Y, sobretodo sentirme de nuevo contagiado por la misma intensidad emocional de todos los que participan en las excavaciones.

viernes, 12 de febrero de 2016

Pensamientos encadenados



Hoy he ido al pueblo a realizar varias gestiones. Intencionalmente no he querido conectar la radio. Para disfrutar del viaje. Para envolverme en mis pensamientos. Para disfrutar de mi soledad.

De cuando en cuando iba haciendo un ejercicio de metaanálisis. Pensar sobre los propios pensamientos. Un ejercicio muy recomendable que te lleva de la mano hacia lo que sientes, lo que te preocupa y lo que te llama la atención.

Cualquier estímulo dispara la cadena de pensamientos y cualquier otro la detiene o la cambia de repente.

Podemos pasar de los recuerdos de la infancia a lo mal que está la carretera de forma casi instantánea. De allí nos iremos a la suspensión del coche y a la última factura que tuvimos que pagar en el taller. Y ya que hablamos de dineros, pues también a repasar la situación económica familiar y la necesidad de limitar determinados gastos. Casi siempre, la cadena de reflexiones se inclina hacia el peligro, hacia lo negativo.

Durante todo el viaje el runrún del cerebro no cesa. La conversación interior lleva su propia evolución al margen de climatología o de señales de tráfico. No se para. No se detiene.

jueves, 11 de febrero de 2016

Lo más pequeño y lo más grande

El descubrimiento de ondas gravitacionales nos ofrece la posibilidad de reflexionar sobre la extraordinaria amplitud de escalas en las que se desarrollan diferentes eventos y la gran dificultad que reviste el hacernos idea de esas dimensiones.

Tenemos, por una parte, el rango de distancias extraordinariamente pequeño en el que se tiene que desempeñar el rayo de luz láser del experimento LIGO para poder apreciar la mínima variación producida por las "gravitational wawes": una diezmilésima parte del diámetro de un átomo.

Y por otro lado está la enorme distancia que nos separa del suceso que parece que ocurrió hace 1.000 millones de años-luz. Una cifra inimaginable.

No sé vosotros, pero a mi me cuesta enormemente moverme en la escala de lo más pequeño y de lo más grande. ¿Alguna idea para superar esta limitación?

miércoles, 10 de febrero de 2016

¡Poder de computación!

La potencia de computación de los ordenadores ha llegado a tal grado que ya cabría la posibilidad de grabar todo lo que decimos durante, por ejemplo, un año y con posterioridad realizar un análisis estadístico de las palabras más utilizadas. No solamente eso sino que se podría realizar un perfil muy afinado de la persona de acuerdo con el contenido de sus interacciones y su discurso habitual. Constituiría, sin duda el mejor test de personalidad.

Sí, es cierto que no somos solamente lo que decimos. También somos lo que pensamos. Y lo que sentimos. Pero aventuro que  no está muy lejos la solución para el tema del análisis de las emociones. Sobretodo con los asombrosos avances que se van realizando en el análisis de las expresiones faciales y de la mirada.

Otra cosa muy distinta es desmenuzar los pensamientos. Allí hemos tocado hueso. Va a resultar complicado en un plazo prudente de tiempo adentrarnos en las interioridades cerebrales de cada cual. Pero no me atrevo a poner la mano en el fuego. El avance de la ciencia es imparable.

martes, 9 de febrero de 2016

Disfrutar haciendo y disfrutar sintiendo

Una clasificación elemental de las personas podría dividirlas en las que disfrutan haciendo y las que disfrutan sintiendo. Evidentemente hay pocos casos de rasgos puros, pero aún con todo, por lo que yo conozco, sí que solemos inclinarnos hacia una de las dos tendencias. 

Los individuos inclinados a hacer, se lo pasan estupendamente construyendo cosas, arreglándolas o mejorando lo existente. Los dados a sentir disfrutan viendo cosas bonitas, escuchando música, admirando obras de arte o relacionándose con la familia o con sus amigos.

Son dos formas diferentes de vivir la vida. Dos estilos de encarar el devenir.Y los dos merecen mi más profundo respeto.

El motivo y las razones por las que nos inclinamos más por una u otra opción no se conoce con certeza. Es muy probable que los estilos de crianza de nuestras madres y el mismo ambiente familiar vivido en la infancia influyan en la orientación que toma cada uno.

lunes, 8 de febrero de 2016

San Blas en Pina de Ebro

Comienza el recorrido

No puede faltar el demonio
Danzantes en la plaza 
Danzantes en el antiguo emplazamiento de la ermita de San Blas

Estupenda recuperación del dance


domingo, 7 de febrero de 2016

La imagen y el recuerdo


Ahora que todo es tan sencillo. Ahora que basta con pulsar suavemente en la pantalla de nuestro móvil para obtener fotografías de calidad. Ahora que todo lo podemos registrar y todo puede ser grabado. Es, precisamente ahora cuando la disyuntiva entre recuerdos e imágenes se hace más patente.

Por un lado, la suma facilidad de obtener fotografías facilita enormemente los recuerdos de determinados momentos y situaciones pero por otro, esa intensa y prolífica afición a fotografiarlo todo también puede llevarnos a engaño respecto a lo que somos, cómo pensamos y cómo nos relacionamos. Se puede invertir el orden natural de los recuerdos. Darle importancia a momentos intrascendentes y no dársela -o incluso olvidar- otros momentos más intensos que, realmente supusieron un hito importante en nuestras vidas.

No hay más que echarle un vistazo a las redes sociales, a Facebook por ejemplo y contemplar lo que allí se muestra. A la vista de las instantáneas que subimos a la red, parecería que nuestra vida fuera una continua fiesta, un encuentro permanente con nuestros amigos, un constante viajar.

No es así. En Facebook no aparecen nuestros instantes de zozobra, nuestra soledad, nuestras preocupaciones o nuestras penas. Sólo una visión parcial de nuestras vidas se muestra. Normalmente la más amable. De la totalidad de percepciones diarias del sujeto, sólo unas cuantas se suben a la red. Y, normalmente no son las más significativas. De aquí se colige la parcialidad del llamado "perfil" de un individuo. De momento redes y emoción parece que no casan.

viernes, 5 de febrero de 2016

Gira por Pina de Ebro, Quinto de Ebro, Rodén y Laguna salada de Mediana (III)

Rodén viejo. Panorámica
Rodén. Restos de la fortaleza

. Rodén. Destrucción

Rodén. Cañizo

Angelotes


Restos de arco ojival

Rodén. Contraste


jueves, 4 de febrero de 2016

Gira por Pina de Ebro, Quinto de Ebro, Rodén y Laguna salada de Mediana (II)

Fachada casa de Quinto

El Piquete desde la plaza del Ayuntamiento

Impresionante vista de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

El Piquete

Iglesia de la Asunción. Interior en restauración

miércoles, 3 de febrero de 2016

Gira por Pina de Ebro, Quinto de Ebro, Rodén y Laguna salada de Mediana (I)

Pina. Claustro antiguo convento franciscanos (I)

Pina. Claustro antiguo convento franciscanos (II)
Pina. Iglesia mudéjar del antiguo convento de franciscanos

Pina. Antiguo convento franciscanos. Detalle

martes, 2 de febrero de 2016

Lo mecánico y lo electrónico

En esta época de transición en la que nos está tocando vivir, hay una dicotomía que me resulta especialmente intrigante: la que divide los distintos aparatejos de uso en la vida cotidiana entre mecánicos y electrónicos.

Lo mecánico es fácilmente comprensible. A poco que te lo expliquen - y mejor si lo ves- puedes entender que si tal resorte activa una rueda dentada y ésta a su vez conecta con otra rueda y luego con un mecanismo biela-manivela, el movimiento circular se trasforme en otro rectilíneo. Puedes comprender también cómo funciona un motor o por qué se mueven las saetas de un reloj, etc.

Pero amigo mío, lo electrónico es más difícil no ya de asimilar sino incluso de intuir ¿Cómo se consiguen trasladar las imágenes desde un estudio de TV hasta mi receptor? ¿Qué camino llevan los electrones para que la información fluya a través de Internet hasta mi ordenador? ¿Y cómo se produce el milagro de que yo pueda ver una imagen en mi monitor?

Ahora se están sustituyendo los discos duros tradicionales por los de "estado sólido". Y allí de nuevo me pierdo. Cómo es posible que una pieza sin movimiento alguno almacene y distribuya la información de forma tan ordenada y tan acelerada?

Lo electrónico es, como la propia física cuántica, anti intuitivo. Y las conexiones en los diminutos circuitos integrados ya no se ven si no es con ayuda de un microscopio. No es de extrañar que los nuevos avances en informática y computación parezcan -como decía mi abuelo- cosa de brujería.

lunes, 1 de febrero de 2016

Mi diccionario particular: Tensiómetro

Máquina imprescindible en el hogar de todo jubilado. Y que te recuerda que tu organismo se vuelve más y más vulnerable con la edad. Sus dictámenes marcan la dieta del usuario. Y sobretodo la ingesta de sal.

Aunque ya están muy evolucionados, yo echo en falta la locución para las distintas lecturas. Una voz suave y aterciopelada que no se quede sólo en la cifra sino que nos dé ánimos cuando los números no se ajustan a los estándares aceptados por la comunidad médica.

El estupendo avance de los tensiómetros digitales ha arrinconado la onerosa costumbre de hinchar el brazalete y, luego, aplicar el fonendoscopio.Y todo ello sólo a cambio de un juego de pilas.

No veo lejos el día en que una central de datos biométricos se pueda integrar en la ropa. Disponer de los parámetros básicos de salud estará entonces al alcance del dedo índice de cualquiera.