domingo, 24 de febrero de 2013

Es hora de reaccionar

Con la que está cayendo, con las noticias que, diariamente, van soltando los televisores y los pésimos augurios que nos traslada la prensa diaria, vamos bien servidos.

Llevamos ya 5 años desde que se le fundieron los plomos a la economía española y todavía seguimos rodando por la ladera. Esto es como un trasatlántico encallado y con peligrosas vías de agua amenazando la flotabilidad del buque.

Y los pasajeros que ya no confían en el capitán y su tripulación. Y continuando con el símil, los pasajeros buscándose la vida para atajar la inundación del buque o, directamente pensando en abandonarlo. 

Ante este panorama hay que reaccionar. No solo protestar o manifestarse -que hay que hacerlo- sino también redoblar el esfuerzo personal y el empeño en salir para adelante. Hay muchas cosas que cada uno de nosotros puede hacer y debemos hacerlo cuanto antes.

En primer lugar recuperar el valor del esfuerzo, la constancia y la tenacidad a la hora de perseguir nuestros objetivos. Sólo con tesón y fuerza de voluntad se pueden sacar adelante nuestras ilusiones y proyectos.

Después hay que continuar formándose en aquel campo, destreza o habilidad que más nos atraiga. Hay que saber hacer cosas y hacerlas bien.

Y finalmente observando nuestro entorno. Analizando qué productos o servicios necesita ahora la sociedad y sopesando la posibilidad de cubrir esas necesidades a través de un proyecto emprendedor.

Eso es lo que estamos haciendo un grupo de amigos. Reflexionar sobre posibles negocios que pudieran ser exitosos en los tiempos que corren. Y esa reflexión la hemos concretado escribiendo todas las propuestas que se nos han ocurrido de posibles iniciativas emprendedoras. En total nos han salido 72 ideas de negocio. Esperamos que pronto estas ideas puedan ver la luz y ayudar a los que sienten el gusanillo de iniciar su propio proyecto emprendedor.

Todavía no tenemos el título definitivo del libro. Será algo así como "72 ideas de negocio para tiempos de crisis". La verdad es que algunas de las ideas que nos han venido a la mente son un poco locas, pero nunca se sabe...

Es nuestra pequeña aportación en estos tiempos tan revueltos. Nuestra decidida apuesta por reaccionar y plantarle cara a la crisis. Nuestra forma de comunicar que dentro de cada uno existe un gran potencial que hay que desarrollar. Hoy más que nunca sigue vigente el lema de la Asociación El  Periplo. Hay que sacar lo mejor de nosotros mismos y compartirlo con los demás.

sábado, 23 de febrero de 2013

Tajo a la libreta

Fijaos en esta libreta de ahorros del Banco de Santander. Y reparad en el tajo que le dan una vez se agotan todas las hojas.

Es algo que siempre me ha llamado la atención. Y que dice mucho del talante de las entidades de ahorro.

Los pequeños gestos esconden grandes mensajes. La forma en que el banco o caja de ahorros inutiliza la libreta del usuario da cuenta -a pequeña escala- del talante, y la prepotencia de la entidad con sus súbditos-clientes ahorradores.

La  inutilización de la libreta puede adoptar varios formatos:

     - Rasgar la banda magnética (y los hilillos quedan al descubierto)
     - Perforarla con una taladradora
     - Propinarle un tajo más o menos grande con las tijeras.
- En ocasiones se llega al extremo de arrancar de cuajo la tapa posterior de la libreta

Eso sí, que siempre quede claro quien es el que manda. Quien -nunca mejor dicho- corta el bacalao.

Yo me pregunto... ¿Habrán reparado los directivos en este detalle? ¿O todo el ceremonial del desmochado de libreta  es intencional? En todo caso la finalidad de esta acción no se esconde a nadie: trasladar al usuario un mensaje de contundencia por parte del establecimiento.

Justamente lo mismo que está ocurriendo con los miles de desahucios que se se están produciendo en nuestro país y las draconianas condiciones que imponen los bancos a sus deudores caiga quien caiga y se suicide quien se suicide.

La conclusión que siempre saco de estas reflexiones es la misma: SED INFIELES A VUESTROS BANCOS. NO DEJÉIS PASAR NI UNA. NO PERDÁIS EL TIEMPO HABLANDO CON ELLOS. EN CUANTO OS HAGAN CUALQUIER PIRULA, CAMBIAOS DE ENTIDAD.

martes, 12 de febrero de 2013

Oda a una camisa con el cuello vuelto

Te he recuperado, vieja amiga. Llevabas mucho tiempo apartada de mí y casi estabas ya en capilla para llevarte al contenedor de la ropa usada o bien para transformarte en trapos de limpiar el motor del coche. Te has salvado por un tris, pero de nuevo estás conmigo.


Gracias -en parte a la crisis- y, sobretodo a la destreza de la señora que hace arreglos (y a sus económicos precios) le hemos dado la vuelta a tu cuello desgastado y  prolongado tu vida y, de paso, he revivido muchos buenos momentos que hemos pasado juntos.

Sólo tu cuello estaba desgastado. El resto de tus miembros todavía resisten. A pesar del paso del tiempo. Gracias a esta circunstancia te has salvado de tu fatal destino.

¿Recuerdas aquella cena de compañeros de trabajo en la que nos lo pasamos tan bien? ¡Cuánto y qué a gusto me reí! Tú fuiste mi fiel aliada. Sabía que al llevarte, las cosas iban a rodar mucho mejor. Estuve muy acertado esa noche.

¿Y qué me dices de aquella presentación del Plan de Acción Tutorial ante el resto de mis compañeros profesores en la Comisión de Coordinación Pedagógica? De nuevo no me fallaste y, al modo de la famosa ranchera "Caballo prieto azabache", también yo te cantaría aquello de ....¡Como olvidarteeee, te debo la viiiidaaaaa!

Igual servías para un roto que para un descosido. Yo te llevaba tanto en mis actos sociales como cuando paseaba por el campo. Eras como mi segunda piel. Tenía confianza en ti y tú te adaptabas solícita al contorno de mi cuerpo buscando el mejor ajuste y proporcionando la mejor imagen.


En casa me dijeron que no merecía la pena recuperarte. Que no fuera anticuado. Que en los chinos o en el Primark podía comprarme una camisa nueva por un precio muy económico. Pero no es lo mismo. Me gusta recrearme en los buenos momentos que hemos pasado juntos y  tu formas parte de ellos. Tú has compartido conmigo muchas y variadas experiencias. Tú has sido -sigues siendo- mi mejor aliada.

Creo que los dos, conjuntamente, debemos reivindicar el apego a las cosas que nos acompañan día a día. Que nos ayudan a sobrellevar muchos sofocones y disgustos. Que nos hacen la vida más placentera. Creo, amiga camisa de cuadritos que con este arreglo aún podremos disfrutar en complicidad muchos y buenos ratos haciéndonos mutua compañía...

domingo, 3 de febrero de 2013

Reparto de sopa caliente y pan para los pobres

Hoy he asistido y participado en la representación de un "reality show" en el que se ha escenificado el reparto de sopa caliente y pan para los pobres a la vieja usanza de principios del siglo XX.


La representación ha constituido todo un éxito y la asistencia de numerosos medios de comunicación asegurará la difusión del evento-denuncia ya que, tal como comentaba Gustavo García, impulsor de la idea, estamos asistiendo atónitos al pisoteo de los derechos sociales por los que tanto ha luchado la sociedad española, mientras nos quedamos perplejos ante los abusos y la carroñería de muchos políticos que solo miran por su bien y concentran todos sus esfuerzos en cargar a las espaldas de la ciudadanía las consecuencias de sus desmesuras.


También se me ha entregado un ejemplar del Noticiero en el que con todo detalle se explica el alarmante deterioro y empobrecimiento acelerado de una gran parte de la sociedad aragonesa y, por extensión, de toda España.


Pienso que iniciativas de este tipo son más efectivas y eficaces que las consabidas manifestaciones o concentraciones. Hay que acomodar la protesta social al apetito de los medios de comunicación por lo original y lo novedoso. Hay que reinventarse para impactar más y mejor con nuestros actos de protesta.


He recordado por un momento el experimento de Psicología Social de Standford en el que se simuló una cárcel con estudiantes caracterizados de presos y de funcionarios de prisión. Hubo que parar el experimento porque se metían todos demasiado en su papel. Estoy seguro que algo así hubiera pasado si muchos de los que estaban caracterizados de pobres, vigilantes, policías o damas de la caridad, hubiesen continuado representando su rol durante unos días.


Hoy hacía frío, mucho frío. Y el viento helador penetraba por los raídos ropajes de los figurantes de pobres. Una estupenda manera de ponerse en situación y sentir en la propia piel cómo se sienten muchos de nuestros compatriotas cuando también deben hacer cola para recibir su comida de beneficiencia de alguna organización social. Y todo debido al abandono en el que ha dejado el estado a una parte muy importante de sus ciudadanos...