sábado, 23 de febrero de 2013

Tajo a la libreta

Fijaos en esta libreta de ahorros del Banco de Santander. Y reparad en el tajo que le dan una vez se agotan todas las hojas.

Es algo que siempre me ha llamado la atención. Y que dice mucho del talante de las entidades de ahorro.

Los pequeños gestos esconden grandes mensajes. La forma en que el banco o caja de ahorros inutiliza la libreta del usuario da cuenta -a pequeña escala- del talante, y la prepotencia de la entidad con sus súbditos-clientes ahorradores.

La  inutilización de la libreta puede adoptar varios formatos:

     - Rasgar la banda magnética (y los hilillos quedan al descubierto)
     - Perforarla con una taladradora
     - Propinarle un tajo más o menos grande con las tijeras.
- En ocasiones se llega al extremo de arrancar de cuajo la tapa posterior de la libreta

Eso sí, que siempre quede claro quien es el que manda. Quien -nunca mejor dicho- corta el bacalao.

Yo me pregunto... ¿Habrán reparado los directivos en este detalle? ¿O todo el ceremonial del desmochado de libreta  es intencional? En todo caso la finalidad de esta acción no se esconde a nadie: trasladar al usuario un mensaje de contundencia por parte del establecimiento.

Justamente lo mismo que está ocurriendo con los miles de desahucios que se se están produciendo en nuestro país y las draconianas condiciones que imponen los bancos a sus deudores caiga quien caiga y se suicide quien se suicide.

La conclusión que siempre saco de estas reflexiones es la misma: SED INFIELES A VUESTROS BANCOS. NO DEJÉIS PASAR NI UNA. NO PERDÁIS EL TIEMPO HABLANDO CON ELLOS. EN CUANTO OS HAGAN CUALQUIER PIRULA, CAMBIAOS DE ENTIDAD.

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