viernes, 3 de junio de 2016

Hormigas


La familia de los fornícidos tampoco nos da tregua. Empieza el calor y comienza también su agitado ajetreo. Trabajan sin descanso día y noche. Y son tan numerosas que la captura manual de varios cientos de ellas no altera para nada el funcionamiento de la colonia.

Entiendo que los animales busquen la mejor ubicación para subvenir sus necesidades. Y lógicamente encuentran mucho producto en los oasis artificiales llamados "jardines" que hemos construido en las ciudades. Pero cuando el número de individuos del hormiguero se dispara, lo invaden todo. Y la emprenden con los alimentos más preciados. Las frutas les chiflan.

Cómo resolver este dilema es algo que me trae de calle. Sobretodo sin tener que acudir a insecticidas antihormigas. El último intento ha sido absorberlas con el aspirador. No pasa un día sin que acuda a Google a ver si me puede dar alguna idea más brillante para controlarlas de forma ecológica.

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