miércoles, 15 de junio de 2016

Estiércol


No hay mejor regalo para las plantas, mejor tratamiento para enmendar terrenos áridos y agotados que el estiércol. Abono orgánico le llaman también. Esto se conoce desde hace mucho tiempo. Antaño, los agricultores tenían muy claro que la tierra había que enriquecerla con las heces recocidas de animales herbívoros. Con fiemo de caballo, cabra, oveja, vaca o gallina. Era el mejor regalo que ellos le podían proporcionar a la tierra que, a su vez, les devolvía el favor con abundante cosecha.


El estiércol, por otra parte constituye el hábitat de numerosos gusanos e insectos. Ellos viven allí tan ricamente aprovechando al máximo los distintos componentes de los detritos animales. Se encuentran perfectamente adaptados a ese entorno. Ese es su mundo.

También las cucarachas se encuentran en su salsa entre suciedad, alimentos pútridos y basuras.

Y digo yo que en nuestra clase política también abundan los especímenes que se encuentran muy a gusto entre el barro. Muchos a los que -como los chinches- les encanta sorber la sangre de sus víctimas. Otros más que también están acostumbrados a vivir en la podredumbre...

¡Cuántos paralelismos se pueden establecer entre la naturaleza y la especie humana!

2 comentarios:

  1. Muy acertado el símil político. Ya decía el gran Keynes que los pañales y los políticos había que cambiarlos a menudo y por el mismo motivo.
    Se te echa a faltar, amigo, antes de que el verano nos atrape con su molicie hemos de quedar y degustar unas cervezas.
    Un muy fuerte abrazo.
    Joker.

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  2. Gracias de nuevo por el comentario. No das puntada sin hilo.

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