sábado, 17 de octubre de 2015

Reparar

Analiza uno sus tendencias de acción en la vida y se da cuenta de que siempre han existido ciertos rasgos, ciertas inclinaciones de actuación. No se sabe muy bien cuál es la explicación. Seguro que muchos impactos emocionales ahora ya olvidados tuvieron un peso decisivo en la configuración de esas predilecciones. Los actores que provocaron los impactos serían -desde luego- personas relevantes para el sujeto. Ahí están nuestros propios padres, nuestros abuelos, educadores, amigos y conocidos sobresalientes y profesionales destacados por su buen hacer e interés en su campo.

Y retomando el hilo de la historia personal de cada cual y volviendo a rebobinarlo, empezamos a recordar momentos con un brillo especial, situaciones destacadas, huellas indelebles que dejan su marca ya para siempre

En mi caso, desde siempre he observado en mí mismo un especial interés por la reparación. Arreglar lo que no funciona. Ajustar lo desajustado. Reponer lo que falta. Enmendar los defectos. Solucionar el problema.

No me preguntéis de dónde viene esta propensión. Yo también me interrogo a veces sobre ello. Y aunque entreveo atisbos de respuesta a esta cuestión, todavía estoy indagando sobre ella.

1 comentario:

  1. Hablando de esto, que bien arreglaste el I.E.S Río Gállego y que mal y pronto se lo están cargando.

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