miércoles, 21 de octubre de 2015

El lecho sociológico



A base de discurrir por el mismo cauce, los ríos van conformando su lecho, una especie de camino o carretera hundida que conduce las aguas hasta la desembocadura en el mar o en otro río.

A las personas nos ocurre lo mismo. A base de relacionarnos con determinados colectivos, de frecuentar lugares concretos o de vivir en un barrio específico, también vamos conformando nuestro lecho sociológico; es decir el canal por el que discurren las aguas de nuestras interacciones.

Y puede constatarse  lo difícil que es abandonar el lecho, hacer que las aguas discurran por otros derroteros, aventurarse por otros parajes....

Continuando con el símil del río, para poder dejar nuestro lecho sociológico, a veces las personas necesitamos que haya una gran avenida en nuestras vidas, una riada que lo inunde todo, un temporal que todo lo arrase. Es la única manera de aventurarse por otros derroteros, de vislumbrar nuevos territorios, de rehacer el cauce y ensayar nuevos recorridos.

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