jueves, 8 de octubre de 2015

Nuevos horizontes

Dedicas tu vida a un determinado ámbito laboral y todo lo tamizas, en gran medida con el filtro que te proporciona el ambiente que vives a diario. Y cuando te dicen que ya puedes retirarte, en realidad se abre ante ti un nuevo y novedoso panorama. De hecho, tu cuerpo y también tu mente deben realizar ajustes, adaptaciones para encarar la nueva etapa. Y tienes que actuar de forma pausada, sin prisas ni precipitaciones.

Y así es como renuevas tu alianza con el sol. Y con el campo y la naturaleza en toda su extensión. Con la música, con las estrellas y el universo en su totalidad. Con toda la humanidad. Y desempolvas viejas destrezas, habilidades que en su día tuviste y que habían quedado congeladas esperando mejor ocasión. Y cuando vuelves a retomarlas te sientes dichoso y reconfortado. Estaban ahí. No se han difuminado.

Retomas también un nuevo tono de relación con tus amistades. A pesar de la lógica criba de tu alejamiento del trabajo, mantienes muchos contactos que ahora puedes cultivar con más esmero. Y sobretodo barajas un montón de posibilidades, de vías de acción que, ahora sí, no tienes excusa para dejarlas de nuevo de lado.

La vida está llena de posibilidades y de invitaciones para disfrutarlas. Ahora no tienes excusa.

2 comentarios:

  1. Un precioso artículo, José Luís, me alegro que descubras todo eso, trasmites mucha placidez. Un abrazo de Javier.

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