domingo, 18 de mayo de 2014

Ingenua

Ingenua estaba tan tranquila debatiendo con otras compañeras sobre las últimas noticias aparecidas en el "Diario Geológico". De pronto se vio arrebatada por un fuerte impulso extractivo. Era mi mano que, asiéndola con fuerza, la llevó hasta el centro del campo fotográfico para quedar inmortalizada.


Si nos remontamos a sus orígenes, tendríamos que ir hacia atrás 4.568 millones de años, cuando se formó la tierra. Ingenua formaba parte del magma y vio como durante los primeros 500 millones de años de su historia , lluvias insistentes dieron lugar a los océanos. Después contempló el espectáculo de la emergencia de las primeras masas de tierra seca sobre el nivel del mar y la gestación de los continentes.

Observó, así mismo la colisión de un planeta fallido del tamaño de Marte contra el nuestro y cómo se engendró la Luna a partir de los restos del impacto.

En un determinado momento, el magma ascendió desde el manto terrestre y, en su recorrido se enfrió y cristalizó. Aquel evento constituyó, formalmente, el nacimiento de Ingenua.

Cómo acabó llegando a los campos de la huerta zaragozana es todo un misterio. Si poseyéramos el don de la ubicuidad y el de la intemporalidad, no nos constaría nada rebobinar y contar su historia. No es el caso.

Nota:  (Parte del texto lo he tomado del artículo "Las rocas más antiguas" de Carl Zimmer en el número 452 del mes de mayo de la revista Investigación y Ciencia)

1 comentario:

  1. Tu elogio a las piedras o a estos habitantes inertes ha resultado ser curiosa, dándoles el fundamento que merecen en la formación de la tierra. Formas y modelos distintos, los más comunes, con los que estamos conviviendo siempre y que toman parte de la existencia. Nosotros nos hemos criado en casas de piedra romanesca y medieval, fría y duradera, como diría la canción y, en cierta manera, vinculados a la piedra arenisca que rodeaba las instancias. Arte en iglesias y castillos, mensajes para la posteridad gravado en las piedras, y guardadoras como los cantos rodados de la sierra que contenían, en las alturas, animalicos del mar. Geología pura y formación del universo, componentes que bien merecen tus loas. Buena semana cultural. Un abrazo de Javier.

    ResponderEliminar