domingo, 3 de marzo de 2019

La Argentina

"Todo funciona si lo permites"
James "Big Boy" Medlin



Muchas son las cosas que me han atraído la atención en este periplo virtual por Argentina. Imposible destacarlas todas en esta breve reseña de mi viaje por el mundo.

Aún con todo trataré de señalar aquello que me ha resultado más llamativo; más chocante; ya que este ha sido -desde el principio- el enfoque que le he querido dar a la experiencia.

En primer lugar las 23 provincias o estados federados que conforman la nación. Cada una de ellas constituye todo un mundo. Y a la hora de elegir, me he decantado -mira tú que curioso- por aquellas que poseen una sonoridad más acusada.

Es el caso de Jujuy que con sus 53.000 y pico kilómetros cuadrados y sus 673.300  habitantes encierra unos paisajes y unas tradiciones dignos de reseñar como, por ejemplo, su famoso carnaval.  He visitado vía Google Map su capital, San Salvador de Jujuy, también llamada "La tacita de plata", donde confluyen el Río Grande y el Xibi Xibi y donde además del español se puede escuchar el bello idioma quechua.

He paseado por la plaza Belgrano y he contemplado la basílica de San Francisco. Me ha chocado que el río no llevara mucha agua. Aún así la anchura de su cauce es considerable.

También destacaré, por su "contundente" nombre, la provincia de Tucumán. Millón y medio de habitantes y 22.500 km2 de extensión. Antiguos habitantes de esta provincia fueron:  Juríes o Xuríes o Tonocotés y los Lules y Vilelas, los Chiriguano-Chane, Guaranichanes, Guaycurues,  Matacos, Mataguayos, Chana-Timbues, Charruas, Caingangs, Querandies, Pampas, Avipones, Mocovies, Mbayas, Payaguas, Pilagas, Tobas, Mapuches, Huarpes, Pehuenches, Tehuelches o Gueneken, Shonekas o Patagones, Shelknams, Yamanas, Alacalufes, Haus, Sanavironas y Comechingones.  

Cada una de esta "tribus" poseía su propio idioma ¡Me encantaría escucharlos todos!

La capital es San Miguel de Tucumán. Un paseo por la ciudad nos descubre la típica estructura "cuadriculada" de muchas ciudades argentinas. He prestado más atención a la catedral de San Miguel y la Casa histórica de la independencia. Cuesta creer que lo que, en su momento, fuera un pequeño asentamiento fundado por Diego de Villarroel en 1565 se haya convertido en una ciudad de más de medio millón de habitantes.

Argentina es el segundo país más grande de América del Sur y el 8º más grande de la tierra. Con sus 2.780.400 km2, cabrían cinco Españas y media en toda su superficie.

En Argentina puedes encontrar animales de los que nunca había oído hablar: el yaguareté, el carpincho, el pecarí, el coatí y el pudú. Este último es el ciervo más pequeño del mundo.

Mencionaré también su capital, Buenos Aires y el famoso baile nacional: el tango. Pero no me detendré mucho en ellos. Internet rebosa información de ambos. En la red se pueden ver muchos canales de televisión y lo más importante es que todos son en español.

Argentina, además de Andorra, ha sido la primera nación de las visitadas hasta ahora donde te puedes expresar en nuestro idioma. Esto es estupendo porque te permite penetrar en los usos y costumbres del país y trabar conversación con cualquiera sin dificultad alguna.

Me gustaría comentaros muchas más cosas sobre Argentina pero el tiempo se me ha quedado muy corto para explorar un país tan grande. En todo caso, si algo me ha quedado claro es que me encantaría recorrer el país, contemplar sus bellos paisajes, admirar sus monumentos y charlar con la gente.

También os diré que un amigo mío (José Luis Herrando) realizó un viaje por Argentina desde el 20 de octubre hasta el 12 de noviembre del año 2012 y que reflejó por escrito su experiencia día a día en ese país. He hablado con él y, además de un montón de anécdotas, me ha facilitado la dirección del blog en el que plasmó su recorrido "Curro, el palmo" así como los avatares del mismo.

Contaros también que en un viaje a Londres a casa de mi hija mayor, conocí también a una chica argentina (Cami Beltrane) que también me contó cosas sobre su país así como las experiencias vividas en su aventura por Europa Todavía me acuerdo cuando señalaba la seguridad en las ciudades europeas como el aspecto que más le había sorprendido. "No saben lo que tienen ustedes" -decía con su peculiar acento. "La seguridad en sus calles es auténtico oro en paño comparando con la situación que hay en mi país". ¡Qué os parece?

Pues nada, ya estoy preparando de nuevo las maletas. He empacado bien el equipaje porque la próxima semana me voy al Caúcaso meridional, y más concretamente, a Armenia. Sí, como lo oís. De nuevo cambio de continente y me adentro en la frontera que marca la linde de Europa con Asia.

Tengo muchas ganas de visitar este país del que desconozco TODO.

2 comentarios:

  1. Destacaría del artículo, el énfasis que le pones al empleo del español,... me complace, es una lengua muy importante en el mundo.
    Argentina es un país inmenso, que ha necesitado de la emigración para habilitar sus tierras.
    Lo veo como un país virgen, sin explosionar y con unas riquezas naturales inmensas.
    El problema, el desorden político y falta de disciplina.
    De aquí, de Zaragoza la gente lo suele visitar y vuelven encantados.
    Variedad de paisajes y cierta estima con sus habitantes, alguno del pueblo se perdió por ahi.
    Que a vos le vaya todo bien,
    Saludos de Javier

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  2. Argentina es un país fantástico y muy variado a lo largo de su vasta geografía. No tiene nada que ver el norte de La Quiaca e Iguazú con Ushuaia y Perito Moreno. Buenos Aires merece que el viajero le dedique varios días para conocer sus barrios.
    A los argentinos les encanta hablar, y la mayoría son buenos tertulianos con los que pasar un buen rato hablando de fútbol, política, lo divino y lo humano. Estoy seguro que algún día volveré a Argentina.
    Ah, los españoles (o gallegos, como a veces nos dicen) siempre hemos sido muy bien
    recibidos, con independencia de avatares políticos y sociales.

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