martes, 1 de septiembre de 2015

Comienza el curso 15-16



Empieza el curso y para mí también se ofrece una perspectiva completamente diferente. Por primera vez en los casi 35 años de trabajo ininterrumpido en el mundo de la enseñanza no me veo embarcado de nuevo en todo el ajetreo de preparación y planificación del año académico, reuniones con los profesores, atención a padres y alumnos, preparación de clases... Ahora puedo disponer libremente de mi tiempo. Estoy jubilado. Casi no me lo creo.

No es que me agobiara mi jornada laboral. Ni muchos menos. Disfrutaba mucho en el día a día. Me entregaba a fondo a mi tarea. Me encantaba la relación con los compañeros, con los alumnos, con los padres y el resto del personal. Pero hay que reconocer que la desaparición de esa nube de responsabilidad que conlleva el desempeño de tu puesto de trabajo, trae como consecuencia un mayor sosiego a la hora de hacer las cosas, un centramiento en lo que lleves entre manos, un relax y una paz increíbles.

Veo los profesores incorporándose a sus puestos y me hago cargo del enorme reto y del esfuerzo que van a tener que realizar a lo largo del curso. Pienso en los orientadores y también soy consciente del incremento constante de tareas y de funciones año tras año.

Y asimismo me hago cargo de que debo cuidar mi salud si quiero vivir con plenitud este regalo que se me ha ofrecido.

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