viernes, 11 de diciembre de 2015

Autoabrazos

Partiendo de la base que la persona más importante para cada uno de nosotros somos nosotros mismos, he llegado a la conclusión de que, de vez en cuando, no está de más darse abrazos a uno mismo, sentir el cálido contacto de nuestras manos en nuestra propia piel.

Puede parecer chusco y hasta un poco extraño el adoptar esta conducta, pero os aseguro que los benéficos efectos de estos abrazos no tardarán en aparecer. Evidentemente también aconsejo el abrazo de otras personas queridas. La comunicación interpersonal a través de la piel constituye un excelente método protector contra el estrés y de comunicación de sentimientos positivos. Sin embargo quizás hemos descuidado esta importantísima vía primando, sobretodo, el canal audiovisual.

Así que como la persona que tenemos más cerca de nosotros somos nosotros, en caso de "sequía de abrazos", que, como todas las sequías no es nada bueno, no hay más que echar mano de uno mismo y abrazarnos con todos los registros que queramos.

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