miércoles, 25 de noviembre de 2015

Exaltación del dobladillo de cabello de ángel

A veces, las cosas más sencillas de la vida son las que proporcionan los placeres más selectos. Ya sea dar un paseo, conversar con un amigo o jugar con tu perro.

Pero si hablamos de comida, para mi gusto nada se puede comparar al sabor de un dobladillo de cabello de ángel comiéndolo al tiempo que paseas por la calle. Esta segunda condición es fundamental, al menos para mí.

Y tampoco me sirve cualquier pastelería. Tiene que ser un dobladillo de la pastelería Canfranc, en la calle del mismo nombre.

Resulta asombroso que por un precio módico (1,90 €) te vendan en este establecimiento un producto tan refinado y tan bien elaborado. Y de un tamaño sabiamente proporcionado.

De manera que al igual que hacen los especialistas catadores de vinos, he aquí mi FICHA DE CATA:

Dobladillo de cabello de ángel de la pastelería Canfranc de un color ocre salpicado de granitos de azúcar. De aromas con nítidos matices de sabor a canela y con buena expresión de la harina y el huevo en su composición fundida con la elegancia del cabello de ángel de primerísima calidad. A su paso por boca se muestra suave y ligero, deshaciéndose el relleno en el continente en una sabia e insuperable mezcla repostera. El final es persistente y seductor.

Bueno, amigos, adaptando lo que dice el refrán, lo mejor es probarlo.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario