domingo, 17 de febrero de 2019

Arabia Saudí: una gigantesca balsa de petróleo cubierta por un enorme desierto


Si consideramos, en primer lugar, la extensión del territorio; Arabia Saudí viene a ser como unas cuatro veces España. Pero a diferencia de nuestro país, el paisaje dista mucho de ser variado. Casi la totalidad del territorio está conformada por desiertos y eso ocasiona una grandísima escasez de agua así como frecuentes tormentas de arena.

Al igual que otros países en los que se ha descubierto petróleo, antes que una ventaja, este hecho ha supuesto más bien una rémora a su desarrollo equilibrado. Casi en todos estos países (acordaos de Angola) abundante petróleo equivale a abundante corrupción.

No os descubro nada nuevo si os digo que La Meca es la ciudad sagrada de los musulmanes. El viaje a ese enclave al menos una vez en la vida es uno de los cinco preceptos básicos del Islam.

La organización y el régimen de vida del país Saudita dista mucho de la de los países europeos y, en general, de las naciones democráticas. Arabia Saudí nació como una monarquía absoluta y su evolución como nación ha estado vinculada a este primer hecho y al descubrimiento de enormes reservas de petróleo; la energía que, hasta ahora, mayoritariamente, mueve el mundo.

El fundador del reino fue Abdelaziz Bin Saud que falleció en 1953. Tuvo al menos 17 mujeres y unos 32 hijos conocidos. De hecho la corona pasa de hermano a hermano aunque parece ser que el rey actual (Salmán Bin Abdulaziz) quiere cambiar esta fórmula sucesoria en favor de su hijo Mohamed Bin Salmán.

Aunque ya tenía alguna referencia por la televisión, me ha llamado mucho la atención la situación de las mujeres en este país. Incluso admitiendo que cada religión tiene sus usos y sus reglas, resulta incomprensible hoy en día el régimen de tutorías, vigilancia y castigos físicos al que se las somete.

También me parece increíble que en un país con una población de 26,8 millones de habitantes entre un 25% y un 60% (según las fuentes consultadas) vivan por debajo del umbral de la pobreza. Este hecho contrasta con los salarios y prerrogativas que disfrutan los miembros de la amplísima familia real saudí que algunos analistas cifran entre 5.000 y 15.000 personas. Todas ellas reciben un elevado salario mensual, que supone una costosísima sangría para el país.

Resulta igualmente llamativa la adicción al dinero y al lujo de los miembros de la corte real. En este vídeo podéis ver detalles increíbles.

He visualizado varios vídeos del folklore saudita pero no me han entusiasmado especialmente. La ausencia de mujeres en los bailes constituye un condicionante importante. Por otra parte la "coreografía" de la danza de las espadas no me parece especialmente elaborada.

En fin, abandono ya Arabia algo molesto y bastante contrariado. Por lo que he visto y leído este país no tiene muy buena imagen en el exterior. No me extraña.

Bueno, veremos lo que da de si mi viaje por Argelia la próxima semana... 

1 comentario:

  1. Curiosos datos nos presentas sobre el contraste de riqueza en este país.
    Me llama la atención la extensión y el régimen autoritario.
    Ciertamente hay presiones internacionales para que sean más tolerantes con los derechos de las personas,... les cuesta bastante admitir el tema.
    Por otro lado, son buenos clientes y proveedores de la economía mundial, por eso no se les puede molestar mucho.
    Nos queda la realidad del desierto y las películas de los tuareg, envidiables y con duende, de donde vienen las jalmas y los crespillos,... hasta aquí llegaron sus costumbres.
    He pasado un buen rato con el té y las pastas,...shala melekum.
    Saludos de Javier.

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