viernes, 16 de noviembre de 2018

Los problemas cotidianos planteados como desafío intelectual


Como comentaba en una entrada anterior, a mi viejo S4 se le ha estropeado la tecla de volumen. Todavía se puede subir o bajar pero ya hay que hacerlo con la uña.

El problema ya está planteado: ¿cómo arreglar la tecla?

Primera opción: la tienda de Alfonso I en la que dicen arreglar móviles. Efectivamente un chaval muy amable me dice que la operación costará 6 euros. No me parece caro. Me apunta en la libreta y dice que me llamarán cuando llegue la tecla. Me parece una buena opción. Pasa una semana... ¡y nada!

Me acerco por la tienda pero ya no está el chico. Me atiende una muchacha también muy amable que dice no tener ningún registro de mi petición. Le insisto diciéndole que el anterior dependiente me anotó en la libreta y tal. Efectivamente, me encuentra y me dice que le deje el móvil para que lo vea el técnico cuando venga a la tienda.

La idea de desprenderme de mi móvil no me gusta nada. Le digo que mejor espero yo a que venga el técnico y que repare el teléfono en mi presencia. Me contesta que el técnico se tiene que llevar el móvil a la otra tienda. Peor todavía -pienso-. Déjalo, déjalo. Ya buscaré otra solución.

Segundo intento: búsqueda de la tecla por Internet y sondeo en YouTube  para ver si hay algún tutorial que enseñe cómo cambiar la tecla del Samsung S4. Sí, existe tal tutorial y -aparentemente- es bastante sencillo. Luego miro la oferta de teclas en la red. Por 0,65€ puedo conseguir un botón de volumen y, encima, con envío gratis. Problema solucionado.

Me empeño en plantar unos arbolitos en el secano de Villamayor. Los meses más duros: julio y agosto los sobrellevo acarreando agua con el coche hasta la ubicación de los árboles y colocando un riego por goteo. Sin embargo este sistema no me parece muy respetuoso con el medio ambiente. Debo buscar una solución más sostenible. Otro problema a resolver.

Ensayo dos soluciones: recogida de agua de lluvia en un bidón de plástico o bien recogida de agua de escorrentías.

Los requisitos del recogedor de lluvia en un bidón son bastante exigentes. Ha de llover en abundancia y, sobretodo debo preparar una superficie amplia para aprovechar al máximo la lluvia. Le doy muchas vueltas a la idea. Me informo de la media de precipitaciones en Zaragoza en noviembre: unos 30 litros por metro cuadrado. Si el depósito tiene 1.000 litros debería conseguir una superficie de, al menos 10 metros cuadrados para colectar 300 l. Mmm, difícil. Y encima problemas con el viento.

Quizás sea mejor recoger el agua de las escorrentías. Para lo cual hay que excavar una balsa. Y aislarla adecuadamente para que no se filtre el agua ¿De cuántos litros la construiré? ¿Cómo la revestiré? ¿Cómo evitar su colmatación con el barrillo que arrastra el agua?

Quiero colocar una bombilla led en una antigua linterna
Me gustaría hacer una colmena de "las de antes" -tipo arna-
Quiero hacer una espiral de romero y tomillo
Cómo concretar el pesado de colmenas a distancia

A fecha de hoy tengo ya catalogados unos 27 desafíos intelectuales. El mejor antídoto contra los pensamientos negativos. Una mente ocupada es una mente controlada.

¡Nos acercamos a fechas clave!: el 26 de noviembre Insight llega a Marte. El 3 de diciembre Osiris-Rex arriba a Bennu. Y el 29 de diciembre la New Horizons pasará rozando Última Thule. Para mi ningún Madrid-Barcelona supera esto. ¡Un saludo, peripleros!

4 comentarios:

  1. Ya lo decían en mi pueblo, Luis: ¡No hay que parar!

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  2. Con esa actitud nació la astralica a mano, predispuesta para solucionar todos los entuertos. Actitud y actividad, te manejas muy bien.Que envien buenas noticias las naves del espacio. Saludos, José Luis y a Luis también.

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