domingo, 7 de julio de 2013

Sixteen days in London

Pues nada, aquí estamos en la capital del Reino Unido. Esta vez hemos venido con el formato de "ser unos vecinos más". Nos buscamos un apartamento en Stepney Green y desde nuestra guarida vamos haciendo pequeñas "razzias" para conocer en profundidad los barrios emblemáticos de la ciudad. Estamos ubicados en el distrito de Tower Hamlets (Tower Hamlets borough) y, por el momento, lo más reseñable es el caleidoscopio multicolor de las distintas etnias que van y vienen por las calles. En su mayoría de países musulmanes.

Todavía no he conseguido dejar de asombrarme al verlos pasar por la calle. Ellos con sus trajes tradicionales, barba y bonete al uso y ellas, en su gran mayoría cubiertas hasta las cejas. Bangladesíes, indios, paquistaníes y de cien países más.

Sorprende esta presencia tan masiva de gente de tantas nacionalidades en la calle y la convivencia pacífica y el respeto entre unos y otros. También la aceptación por parte de los británicos "de siempre" de los usos y costumbres de los foráneos que vinieron a instalarse en su país. No es en absoluto extraño encontrarte, de vez en cuando con alguna mezquita repleta de gente. Y más ahora, que empieza el Ramadán.

La presencia de lo español es mínima. En este crisol de razas, culturas y civilizaciones que es UK el mundo angloparlante constituye mayoría abrumadora. Los ingleses dominaron el mundo desde el siglo XVIII y su poderío sigue vigente, a otra escala, en la actualidad.

Hemos realizado las visitas típicas a Greenwich, Covent Garden, Notting Hill, Picadilly Circus, Tower Bridge, Westminster, etc. Además de la impactante presencia de la historia en las piedras de cada edificio, de cada monumento, yo destacaría el orden, limpieza y exquisito cuidado y mantenimiento de parques y jardines.

La práctica del inglés lleva su tiempo. De momento me desempeño mejor preguntando cosas que entendiendo las respuestas. Pero todo se andará. Hace falta un período de adaptación para ir cogiendo la marcha del idioma.

Ayer nos llamó la atención la bulliciosa presencia de un grupo de adeptos de Hare Krisna que iban dando saltos y botes al tiempo que entonaban cánticos y hacían sonar sus tambores. En esta ciudad, a cada paso que das un nuevo espectáculo te sorprende.

1 comentario:

  1. Bueno, bueno, pues nada, deja el pabellón bien alto y vuelve para contarnos cosas. El idioma es bastante liante, pero ahí, te soltarás. En Zaragoza, con bastante calor y ahí, me imagino, con chaquetilla.Que lo pases bien, allende los mares con Fylleas Fog y los duendes de los barrios de esos años de niebla y silvatos de policia...., in abrazo de Javier.

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