viernes, 1 de septiembre de 2017

Averiguaciones en Sarrance


Nada viene mejor que el impulso de una idea, de una inspiración que, a modo de resorte cumpla las funciones de inducir a la acción.

Así que aprovechando los interrogantes abiertos en mi entrada anterior y también con la doble excusa de escapar del calor y vivir la emoción de visitar de nuevo el país vecino, los días 28, 29 y 30 de este mes de agosto los hemos dedicado -con mi señora- a visitar el Valle de Aspe y comprobar "in situ" la pervivencia de la tradición mariana en Sarrance.

Y desde luego que el viaje ha merecido la pena. Por un lado la exuberante vegetación omnipresente en la parte norte de los Pirineos y por otro la particularidad y belleza de los pueblecitos del valle, mezclado todo ello con la emoción de tenernos que comunicar en francés. Buena combinación para disfrutar de nuestra estancia.

A llegar a Sarrance una atmósfera de sosiego y recogimiento envuelve de inmediato al visitante. Con decisión nos trasladamos a la iglesia donde nada más franquear la puerta te das de bruces con más de 1.000 años de antigüedad. Ni un alma en el templo. La sonrisa de la Virgen de la Piedra te da su bienvenida. Te sientes acogido. No tienes nada que temer. Recorres con calma el sagrado recinto y agradeces el silencio que te acompaña durante la visita. Ni rastro, sin embargo, de indicios o de alguna pista que pueda relacionar a los pétreos moradores de la iglesia con nuestro pueblo.

A la salida decidimos probar suerte con el Monasterio que también es albergue de peregrinos. Nos facilita el trámite un cartelito que comunica: "nous vous accuellirons avec joie tous les jours" Así que tocamos el timbre y, efectivamente, un hermano sale a atendernos. Comenzamos la conversación en francés pero es imposible esconder -por el acento- nuestra condición de españoles. No hay problema. El hermano es de Tarragona. Podemos comunicarnos en nuestra lengua común.

Le explicamos lo que nos ha llevado hasta ese enclave y cuál ha sido el origen de nuestras indagaciones. Muy amablemente el hermano nos relata la historia del monasterio y todos sus avatares a raíz de las guerras de religión que asolaron aquel lugar. Sin embargo en su descripción no hay lugar para las supuestas peregrinaciones de franceses cojos, mancos o tullidos postrados ante la Virgen de San Cristóbal. Nunca ha oído hablar de tal cosa. A modo de despedida nos remite al hermano Pièrre Moulia de la orden Prémontré. Quizás él sepa algo sobre la cuestión.

Para relajarnos un poco y también disfrutar de la mañana tan estupenda decidimos dar un paseo. Al poco nos encontramos con el cementerio. Con curiosidad franqueamos la puerta y respetuosamente vamos repasando nombres y apellidos de difuntos que allí yacen. Tampoco logramos establecer ninguna conexión con Uncastillo.

Dejamos ya para la tarde del día siguiente la visita al ecomusée del pueblo. Quizás allí averigüemos algo. Habrá, al menos, que intentarlo.

Y efectivamente el día 30 retornamos al lugar. Dos amabilísimas guías nos atienden en el museo. Sólo estamos nosotros. Mayor disfrute.

La visita cumple sobradamente con el objetivo que nos hemos propuesto. El centro de interpretación da cuenta de la leyenda de la aparición de la virgen y de la antiquísima tradición de peregrinaciones hacia Sarrance así como su conexión con el Camino de Santiago. Un audiovisual muy bien articulado detalla los pormenores de ambas temáticas. Continuamos nuestro recorrido contemplando objetos y documentos guardados en vitrinas. Gracias a una audioguía en español podemos seguir mejor el hilo de las explicaciones.

Al término del recorrido nos detenemos a charlar con las guías. Tienen la deferencia de hablarnos en castellano. Les exponemos el motivo de nuestro interés por Sarrance. A lo largo de la conversación sale a relucir la temática de apariciones y desapariciones de la virgen.

Nos facilitan la información de que, en algún momento del siglo XIX y debido al proceso secularizador en iglesias y monasterios franceses parece ser que la virgen de Sarrance fue trasladada a España. Ellas habían oído que el traslado fue a Las Bardenas en Navarra ¿quizás a alguna población de las cinco villas?

También nos indican la existencia de un libro que, al parecer, explica los pormenores de este traslado. Nos pasarán referencia del título y autor del opúsculo.

¡Qué bien! ya tenemos hilo del que tirar.

1 comentario:

  1. Enhorabuena por el artículo y por la investigación Siempre consigues lo que te propones,.El valle muy bonito y la iglesia parece de cuento, Alguna historia encerrará. Me pondré a investigar yo también.Un abrazo, José Luis.Ya hablaremos.

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