viernes, 10 de marzo de 2017

Manual de un tacaño

Recientemente vi una película francesa con el título del encabezado de este artículo y, aunque no fue nada del otro mundo, sí que me hizo reír y me dio mucho juego para distintas elucubraciones.

El protagonista del film era un tacaño impenitente que se esforzaba lo indecible por ahorrar un eurillo: apagando las luces de su casa, aprovechando las ofertas de los supermercados y viajando con otras personas pues había decidido prescindir de su propio coche.

Y debo decir que, sin llegar a la exageración de la vida que llevaba Gutier, muchas aspectos de su conducta sí que me dieron que pensar.

Porque considero que de un extremo nos hemos ido al otro. Y que ahora no se mira si está una luz o todas encendidas, que tampoco se pone coto al consumo innecesario de agua o de calefacción en los hogares, que el coche se usa muchas veces sin necesidad y que se tira mucha comida a la basura, la televisión conectada inútilmente, el aire acondicionado a tope...

De manera que tendríamos guión para otra película que se titulara "Manual de un derrochador", que seguro que sería muy reveladora también.

Vivimos en la cultura del "usar y tirar" en la que no se mira si un artículo se puede aprovechar o arreglar y se pasa directamente a la compra de otro nuevo. La maquinaria del sistema capitalista no puede dejar de producir y hay que consumir a todo trance para que la cosa siga funcionando.

1 comentario:

  1. Duele este descontrol del consumo de la luz, el agua,el gas,.... porque estamos regalando un dinero fácil a las grandes compañías, que por otro lado se ríen de todos con sus subidas de cuotas.No se puede hablar de cicaterismo porque para un listo tienen que haber otro listo que no les facilite las cosas. A mí me molesta mucho el regalar a estas empresas dinero por estos descuidos.Estoy de acuerdo contigo. Un abrazo de Javier,

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