domingo, 4 de noviembre de 2012

Enriquecer las experiencias

Cualquier actividad -desde la más sencilla a otras más complejas- que realizamos a lo largo del día, puede ser objeto de enriquecimiento.
El concepto "enriquecimiento de la experiencia" está tomado de Mihály Csíkszentmihályi, y yo lo he adaptado a mi quehacer cotidiano.

En esencia, se trata de aportar a alguna de las acciones que realizamos diariamente un poco de "encanto" y de dificultad progresiva en su realización con el fin de acercarnos a lo que el autor anteriormente citado define como "estado de flujo".

Este aspecto del enriquecimiento es algo intrínsecamente humano y lo podemos detectar en múltiples campos, desde el mundo del espectáculo hasta la investigación científica.

Yo lo aplico, en el día a día, en varios momentos de la jornada. Así, por ejemplo, cuando me planteé enriquecer el trayecto diario que realizo desde mi casa al instituto, empecé por cuestionarme el recorrido que realizaba, que siempre era el mismo. ¿Por qué no variar de recorrido según el día de la semana? ¿Y qué tal dedicar algún tiempo a fijarme con más detalle en el nombre de las calles por las que paso? Y ya puestos... también empleo a veces el tiempo del trayecto en memorizar algún discurso en inglés.

Todas las actividades humanas pueden ser objeto de enriquecimiento. Evidentemente, también en este caso, es conveniente focalizar y centrarse durante algún tiempo en alguna que nos atraiga más.


Es más, con un poco de entrenamiento, hasta el trabajo aparentemente más monótono puede ser enriquecido si le añadimos los siguientes ingredientes: 

- Proponernos un objetivo difícil pero que quede a nuestro alcance.
- Acotar el tiempo que vamos a dedicar al logro de dicho objetivo
- Introducir elementos de enriquecimiento de la tarea que nos hayamos propuesto
- Ser constantes y pacientes en el trabajo del objetivo
- Una vez conseguida la meta, plantear nuevos retos

Quizás no lleguemos a conseguir lo que Csíkszentmihályi llama "estado de flujo" pero seguro que nos encontraremos más satisfechos con nosotros mismos y más dispuestos a abordar nuevos retos.

1 comentario:

  1. La obligación diaría te hace cambiar, todo se monotoniza, el trabajo, los compañeros, el recorrido diario.Pasan los años y esperas algo más, algo distinto, buscas hobbies, libros distintos que te proponen viajes y formas de pensar. Tendremos que aprender a llevar la existencia más amena.Dale un saludo al sr.Mihaly, sabio mantenedor emocional. Un abrazo de Javier.

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