sábado, 9 de marzo de 2013

Buceando en la génesis de nuestra identidad

Le seguía la pista al "Human Brain Proyect" o Proyecto Cerebro Humano, desde que un día, en mis habituales escarceos por las estanterías del VIP´s leí en una revista de Investigación y Ciencia el proyecto de varias universidades y centros de investigación europeos de... ¡modelizar el funcionamiento del cerebro!

Me quedé pasmado. Estupefacto. ¡Ya nos atrevemos con "eso"! Nos lanzamos a las profundidades de nuestro órgano más complejo con la exótica misión de descifrar sus misterios. ¡Qué fuerteeeeee!

Me puse en marcha para conocer más a fondo el proyecto y, enseguida di con la web de referencia (que, para variar, está en inglés). Todavía me asombré más al conocer con mayor detalle la envergadura de la magna y  atrevida aventura...

Hace poco me entero que la Unión Europea ha dotado con 1.000 millones de euros el proyecto y, que la cosa va en serio. Que para el año 2020 esperan tener ya bastante avanzado un cerebro "in silico" con el que poder modelizar desde enfermedades mentales hasta procesos de pensamiento y análisis. Supongo que también se meterán con las emociones, con los sueños, con los pensamientos obsesivos, con las alucinaciones, etc.

Cuanto más buceamos en la génesis de nuestra especie, más importancia cobra el hecho de determinar en qué momento, bajo qué circunstancias, nuestros antepasados emergieron de su animalidad y empezaron a tomar conciencia de ellos mismos. Y ahora, nosotros nos encontramos con una herramienta fabulosa dotada de una extraordinaria capacidad de computación y queremos saber más y más sobre su funcionamiento...

No se sabe si fueron necesarias una o varias mutaciones genéticas o la importancia que tuvo, por ejemplo, el consumo de carne rica en proteínas o el reforzamiento de los vínculos sociales al vivir en tribus o algo asociado también con la génesis del lenguaje. El caso es que, a fecha de hoy, si algo nos caracteriza y nos diferencia del resto de las especies animales es la conciencia de ser nosotros, de construir elaborados metalenguajes, de construir conocimiento sobre el conocimiento y, sobretodo, de ser capaces de reflexionar sobre el contenido de nuestras reflexiones.

Cuanto más aprendemos y más sabemos sobre el funcionamiento de nuestro cerebro más nos cuesta creer que la materia inanimada, el polvo de estrellas del que provenimos haya devenido, con el paso del tiempo y de forma casual, en materia pensante.

He encontrado algunos blogs que también hablan sobre el tema. Os recomiendo:

- Roberto Colom
- Pilar Quijada. Cosas del cerebro
- Veus CCCB

1 comentario:

  1. Ahí radican todos los misterios, amigo José Luís, en ese pequeño laboratorio donde nacen millones de órdenes para que funcionen las distintas criaturas. Miles de tiempos de evolución y perfección de la naturaleza, trabajo apasionante para los investigadores y espectación para los que esperamos algo distinto...., descubrimientos, como la casa de la plata...., misterios. Un precioso artículo pensado para preparar al personal de lo apasionante que puede resultar esta investigación. Un abrazo de Javier.

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