viernes, 5 de mayo de 2017

Málaga

He pasado unos días en Málaga aprovechando que mi hija pequeña se tiene que instalar en esa ciudad para hacer el MIR.

La visita me ha parecido sumamente interesante y, como suele ocurrir cuando te sales de tu zona de comodidad, múltiples han sido las reflexiones generadas al hilo de esta estancia.

La ciudad es un hervidero de turistas que van y vienen de aquí para allá. Y también los locales aprovechan el buen tiempo que hace por esas tierras para disfrutar de lo lindo. Málaga bulle de actividad.

Pero no siempre fue así. En la visita al castillo me detuve a leer unos carteles explicativos que daban cuenta de la historia de la ciudad. Se trata de un asentamiento muy antiguo. Uno de los enclaves con más solera de Europa y también con más vaivenes guerreros, políticos y sociales. Y eso me llamó especialmente la atención. El constatar in situ que, en otros tiempos, las cosas fueron muy diferentes en esa urbe.

Desde el antiguo poblamiento bástulo pasando por la fundación de la fenicia Malaka, dominación cartaginesa y conquista por Roma, siguiendo por la ocupación musulmana y reconquista cristiana, la ciudad ha presenciado mil y un avatares también en los tiempos modernos:

Epidemias con millares de muertos:

1349 Peste bubónica o negra.
1649 Peste bubónica.
1719 Disentería.
1731 Disentería.
1738 Tabardillo (tifus).
1741 Vómito negro (fiebre amarilla).
1751 Tabardillo.
1786 Fiebres tercianas
1803-04 Fiebre amarilla.
1833 Cólera.
1855 Cólera.
1885 Cólera.
1918-19 Gripe española.
1921 Peste.
1941-43 Tifu

Y hambrunas de finales del siglo XIX y la postguerra civil.

Asimismo ha sufrido varios terremotos en 1680, 1884 y 2016.

La placidez que yo he observado por las calles de Málaga estos días viene a ser como un canto al tesón y fuerza de voluntad de sus habitantes. Un recordatorio del empeño de los seres humanos en tirar para adelante a pesar de los obstáculos y dificultades que presenta la vida.

1 comentario:

  1. Si las piedras hablarán contarían muchas cosas, por lo pronto la de una chica del Aragón que ha ido allí a practicar medicina, muchos viajes tendréis que hacer al sur para rendir pleitesía a tu hija y a la ciudad. Que todas las historias vengan por ahí. Un abrazo de Javier.

    ResponderEliminar