Algo intuía yo cuando, al pasar por determinados lugares me venían esas bocanadas de aire viciado con el olor a cerdos. Se ve que la normativa sobre distancias de las granjas a las vías públicas o no existe o es muy lasa. O el vertido indiscriminado de purines a lo largo y ancho de nuestra comunidad o la extracción sin tasa alguna de aguas subterráneas, etc, etc.
Somos una comunidad con puntos fuertes, es cierto, pero entre los débiles figura, sin dudarlo la despreocupación y el desinterés por nuestro entorno así como la indiferencia por lo estético, por el detalle y el buen gusto.
No digo que la cosa no vaya a cambiar. Es de esperar que los jóvenes y las nuevas generaciones más sensibilizadas con el medio ambiente vayan trabajando para sacar a nuestra comunidad de la deshonrosa clasificación en la que se ubica actualmente.
Saludos de Javier, trasmite utd.mucha relajación con sus comentarios y puntos de vista, se hace ameno tu periplo de observador y por eso cada día es necesario ojear tu columnata puntual, veo que lo estás pasando muy bien. Un abrazo.
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