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viernes, 26 de mayo de 2023

APU21 Karl Von Frich y el lenguaje de las abejas


Planta melifera de la semana: agracejo rojo


 A este etólogo austriaco que alcanzó la respetable edad de 96 años ( 20 de noviembre 1886 - 12 de junio 1982) le debemos el descubrimiento de la famosa "danza de las abejas" o sistema de comunicación que emplean estos insectos para transmitir a sus compañeras en el interior de la colmena dónde se localiza la fuente de comida y cuan importante es su cantidad.

Las abejas también emplean un código parecido cuando están enjambrando. En este caso la información que transmiten se refiere a la idoneidad de la oquedad en la que pueden establecer su nueva morada.

Pero la cosa no queda allí. Evidentemente para organizar el delicado trabajo de almacenamiento de alimento, puesta de la reina y cuidado de la cría, se requiere de una compleja interacción en la que intervienen todos los complejos órganos receptores de la abejas para que los mensajes que van transmitiendo lleguen de una forma clara y nítida a sus compañeras.

Si algo me va quedando claro del libro de Lars Chittka "The mind of a bee" es que, a lo largo del tiempo, la evolución que realizaron las primitivas abejas solitarias cuando comenzaron a vivir en sociedad, fue, precisamente, lo que favoreció su capacidad de intercomunicación y la génesis de un lenguaje complejo que, en muchos aspectos, poco tiene que envidiar al lenguaje humano.

Y es que, por extensión, podríamos afirmar que todos los animales que se organizan en grupos sociales poco a poco van elaborando algún tipo de lenguaje que les sirve para intercambiarse las informaciones. A mayor complejidad del grupo, mayor necesidad de afinar en los mensajes y, por lo tanto, mayor complejidad en el uso de los códigos comunicativos.

Eso fue precisamente lo que ocurrió con los seres humanos cuando -progresivamente- pasaron del clan a la tribu y, posteriormente a grupos de una complejidad creciente. Con cada avance el lenguaje se fue haciendo más rico; más elaborado. Hasta nuestros días; en los que se puede apreciar el grado de sofistificación del lenguaje humano.

Otro aspecto a destacar en la comunicación de las abejas es la intensidad de la danza; es decir, la rapidez con la que los emisores del mensaje mueven el abdomen. A mayor intensidad del movimiento, mayor capacidad de convencer a sus semejantes.

Transladando de nuevo estas enseñanzas a nuestro mundo se podría decir que -entre nosotros- cuanta mayor vehemencia y énfasis se pone en el discurso, también es mayor la capacidad de convicción que  genera en los oyentes.

A nivel particular, yo saco, asimismo, la conclusión de que las personas crecemos más cuanto más nos comunicamos entre nosotros siempre y cuando la comunicación sea íntegra, sincera y  de calidad.

Y de aquí deduzco que mantener las relaciones de amistad y las relaciones sociales constructivas constituye un elemento clave de la estabilidad psíquica y del equilibrio personal.

Seguiremos indagando en los procesos comunicativos en el interior de la colmena, amigos.

¡Chao!

viernes, 19 de mayo de 2023

APU20 ¿Habría que repoblar Zaragoza con insectos?




Planta melífera de la semana: hiedra común


 En fechas próximas (del 25 al 28 de mayo) se va a celebrar la tercera edición de "Zaragoza florece". Una iniciativa muy oportuna y acorde con los tiempos actuales. 

Por mi parte no puedo sino celebrar que por tercer año consecutivo, los zaragozanos y zaragozanas nos demos un baño de naturaleza y sensibilidad floral puesto que justo antes de enterarme de la primera edición del evento escribí en este blog cómo echaba de menos un mayor acercamiento de la ciudad hacia las flores.

El caso es que ahora que parece que la afición por la ornamentación floral en la urbe se va asentando, otra cuestión no menos importante ronda por mi cabeza últimamente: dada la más que evidente desaparición de insectos polinizadores ¿no sería conveniente iniciar una repoblación de los mismos?

Muy a menudo vienen a mi mente recuerdos de mi infancia en el campo. Un tiempo que, en estas fechas, iba asociado al zumbido de moscas, abejorros, abejas y mariposas. Un grandioso espectáculo multicolor en el que flores e insectos iban indisolublemente unidos.

En aquella época sin Internet, sin tratamientos fitosanitarios (se "escardaba" en lugar de fumigar) y sin cambio climático, los insectos polinizadores lo llenaban todo son sus rápidas y zigzagueantes circunvoluciones. En aquel entonces solíamos hacer nuestras necesidades al aire libre. El espectáculo de decenas de moscas de brillantes colores acudiendo a la... caca, es algo que a los niños de hoy les resultaría -con toda seguridad- poco menos que impensable (por no decir asqueroso)

Las mariposas, así mismo, componían una maravillosa partitura flotante. Las había de todas las formas y colores. Mi curiosidad infantil nunca se saciaba ante ese maravilloso espectáculo de la naturaleza. 

Ahora hemos ornamentado la ciudad con flores pero nos faltan las abejas, los abejorros y las mariposas. El ayuntamiento plantea una muy meritoria "Estrategia para la Conservación de la Biodiversidad de la ciudad de Zaragoza" en la que se habla de las golondrinas, el murciélago, el vencejo pálido, el halcón peregrino y el cernícalo común. Pero nada se dice de los insectos polinizadores.

¿Habra pues que empezar a pensar en repoblar la ciudad con mariposas, abejas y abejorros?

Yo ya me he apuntado a las actividades de "Zaragoza florece" pero me temo que cuando me detenga ante las exposiciones florales, el mercado de las flores o las demostraciones voy a echar muy en falta tanto a los himenópteros como a los lepidópteros.

Como dicen mis amigos de la LBA (London Bekeepers Association):

"Flowers and pollinators depend on each other for survival"

 Me parece que en la exposición floral nos estamos olvidando de una de las dos partes

¡Hasta el próximo viernes!

viernes, 12 de mayo de 2023

APU19 Curso de introducción a la apicultura con la LBA


Planta melífera de la semana: Cebolla común


Este es el segundo año que me apunto a un curso básico de introducción a la apicultura organizado por la London Beekeepers Association (LBA) y me gustaría compartir con vosotros como ha ido la experiencia y las conclusiones que voy sacando de la misma.

El curso se ha organizado de la siguiente manera:

El precio para el público en general son 150 £ (Libras inglesas) pero como yo soy socio; este año me ha costado 59,89 euros.

El programa del curso curso incluye habilidades de manejo de la colmena, enfermedades y plagas de las abejas, recomendaciones para la mejor ubicación de colmenas, mantenimiento de abejas en la ciudad, productos de la colmena, componentes de la colmena y fabricación de marcos y equipo de apicultura.

La teoría se imparte en línea. Este año las sesiones han tenido lugar el 18, 19, 26 y 27 de abril en horario de 20:00 a 21:30 (hora española) a través de Zoom con posibilidad de hacer preguntas y compartir experiencias. Las sesiones se graban para que se puedan volver a ver más tarde.

Sesión práctica: Se trata de llevar a la práctica lo aprendido en el curso incluyendo una inspección de una colmena. Este año la sesión práctica tuvo lugar el domingo día 7 de mayo de 10 a 14 horas en las instalaciones que la Asociación tiene en Brockwell Park.

Una vez realizada la parte teórica y la práctica los participantes que lo deseen pueden apuntarse al programa de tutorías. Para ello son asignados a un mentor experimentado de LBKA durante el resto de la temporada de apicultura. El año pasado me apunté a este programa y este año también pienso hacerlo.

El curso está basado en el plan de estudios "Introducción a la apicultura" de la Asociación Británica de Apicultores, pero con un enfoque en la cría de abejas en un entorno urbano y está diseñado para equipar a los asistentes con las habilidades y conocimientos básicos que necesitarán para mantener sus propias abejas de manera segura y productiva.

A los asistentes se nos regala un libro sobre apicultura y, si no eres socio,  la posibilidad de hacerte miembro de la LBKA gratis por el resto del año.

Cuando me apunté al curso, mi objetivo era doble: por una parte practicar con el idioma inglés y por otra aprender de la experiencia avanzada que ya tienen en apicultura urbana.

Respecto a la práctica con el idioma debo decir que todavía no tengo suficiente nivel como para seguir las sesiones teóricas con total aprovechamiento. No obstante al estar grabadas puedo repasarlas de nuevo de forma detenida e intentar comprender lo que allí se trata de forma más sosegada. Por otra parte al emplear un vocabulario específico de la apicultura todavía se dificulta más la comprensión del discurso en inglés.

Las sesiones prácticas se entienden mejor porque, al ser presenciales, uno puede pedir aclaraciones o que te lo repitan si es preciso.

En cuanto a la apicultura urbana, es evidente que aquí están mucho más adelantados que en nuestro país. En muchos parques de la ciudad hay colmenas y la gente lo ve con normalidad y sosiego si bien es cierto que las abejas londinenses son mucho más tranquilas que las nuestras.

Otra ventaja de esta iniciativa es que poco a poco voy haciendo contacto con personas interesadas en este mundillo con lo cual progresivamente me voy acercando a mi meta de tener al menos dos colmenas en Londres.

En próximas entradas iré profundizando un poco más en todas estas cuestiones.

¡Hasta el próximo viernes!


viernes, 5 de mayo de 2023

APU18 Visita al museo de la miel de Colmenar (Málaga)


 Planta melífera de la semana: Campanilla de invierno


Aprovechando unos días de estancia en Málaga por motivos familiares, he cursado una visita al museo de la miel de Colmenar. Aquí os dejo unas cuantas instantáneas del contenido de la visita.


Fachada del ayuntamiento de Colmenar


Detalle del escudo. Abejitas volando alrededor de la colmena


Curioso modelo de colmena de esparto colgada




También en esparto pero más pequeñita




Estos modelos colgados no son muy habituales en Aragón




Las tradicionales de corcho aprovechando troncos huecos




Colmena de demostración




Antiguo extractor de miel




Aquí la curiosidad es la repisa para que se posen las abejas




Curioso modelo tipo "ataud"

Estas construidas con cañas y barro son más parecidas a las de aquí.




Otro modelo más de las colgadas




Prensa manual para extraer la miel

Colmena tipo arna. Como las nuestras

Detalle de travesaños en una colmena de cerámica




Otra colmena más tipo arna




Modelo tipo armario




Colmenas de anea

Utensilios para desopercular los panales




Abeja a escala gigante




Ahumadores manuales de Marruecos




Ahumadores españoles antiguos

Más ahumadores de Marruecos




Modelos más recientes y modernos de ahumadores




D. Juan Manuel Sepúlveda. Estudioso local de las abejas




El ciclo de la reina, la obrera y el zángano



Panel informativo sobre la apicultura en la antigüedad




Curiosas colmenas de cerámica





viernes, 28 de abril de 2023

APU17 Zaragoza: ¿ciudad sin insectos?


Planta melífera de la semana: Cebolla persa


Hace ya varios meses que escribí en este blog un artículo titulado "Zaragoza: ciudad sin flores" en el que señalaba la más que evidente falta de ornamentación floral en toda la ciudad.

Debo decir que, para mi regocijo, desde que escribí el texto la ciudad ha experimentado un cambio significativo en este aspecto. No sé en qué medida mi opinión tuvo algo que ver pero en todo caso ¡bienvenido sea el cambio!

Ahora, otra preocupación ronda por mi cabeza ¿Se está quedando nuestra ciudad sin insectos?

Por hacer una prueba, le he pedido a la inteligencia artificial de Bing que escriba el artículo por mi.

Lo que me propone no puede ser más razonable. Sólo he tenido que hacer pequeños arreglos. Aquí lo tenéis:

Zaragoza es una ciudad que alberga una gran diversidad de vida, tanto humana como animal y vegetal. Sin embargo, en los últimos años se ha observado una disminución preocupante de algunos grupos de animales, especialmente los insectos. ¿Qué está pasando? ¿Qué consecuencias puede tener esta situación? ¿Qué podemos hacer para evitarla?

Los insectos son unos seres vivos imprescindibles para el equilibrio ecológico del planeta. Cumplen funciones vitales como la polinización, el control de plagas, la descomposición de la materia orgánica o la alimentación de otros animales. Sin ellos, muchos ecosistemas se verían seriamente afectados y la producción de alimentos se reduciría drásticamente.

Sin embargo, los insectos están amenazados por múltiples factores, como la pérdida y fragmentación de hábitats, el uso de pesticidas y herbicidas, el cambio climático, la contaminación lumínica o las especies invasoras. Según algunos estudios, la biomasa de insectos ha disminuido en un 75% en las últimas décadas en Europa, lo que supone una crisis ecológica sin precedentes.

En Zaragoza, la situación no es muy diferente.Si bien el Ayuntamiento ha multiplicado por cuatro el presupuesto para luchar contra las plagas de ratas, palomas y determinados insectos en la ciudad, lo cierto es que muchas especies de insectos beneficiosos están desapareciendo o reduciendo su presencia. Por ejemplo, las abejas, las mariposas o los escarabajos son cada vez más escasos en los parques y jardines de la ciudad.

¿Qué podemos hacer para revertir esta tendencia? Algunas medidas que podemos tomar son:

- Fomentar la creación y conservación de espacios verdes con plantas autóctonas y flores que atraigan a los insectos.

- Evitar el uso de productos químicos que puedan dañar a los insectos o alterar su comportamiento.

- Reducir la contaminación lumínica que dificulta la orientación y reproducción de los insectos nocturnos.

- Sensibilizar a la población sobre la importancia y el valor de los insectos para nuestra salud y bienestar.

Zaragoza es una ciudad con un gran potencial para convertirse en un referente de convivencia armónica entre humanos e insectos. Solo hace falta que tomemos conciencia de ello y actuemos en consecuencia. Los insectos nos necesitan, pero nosotros también los necesitamos a ellos.

Bueno... poco más que añadir. Suscribo todo lo que me sugiere la IA. Me he quedado estupefacto con la potencia de la nueva herramienta de Inteligencia Artificial.

¡Hasta el próximo viernes!


viernes, 21 de abril de 2023

APU16 Plantas melíferas


Planta melífera de esta semana: cebollino


El proceso por el que las abejas obtienen su alimento es sumamente delicado. Las flores constituyen la base de su alimentación. El néctar floral lo generan las flores en  unas glándulas llamadas nectarios. Las plantas melíferas, como es natural, ejercen sobre estos insectos una intensa atracción. 

Otra interesante vía de alimento proviene de la llamada "mielada" que es elaborada por algunos insectos succionadores de la savia de los árboles que posteriormente excretan en las hojas y ramas. Estas secreciones contienen numerosos carbohidratos de la savia que resultan atractivos para las abejas.

"Las abejas recogen el néctar de las flores con sus largas lenguas tubulares, específicamente adaptadas para ello. Cuando una abeja se posa en una flor, utiliza su lengua para sondear los nectarios de la flor, que son las glándulas que producen y secretan el néctar. La lengua de la abeja es flexible y puede extenderse para llegar a lo más profundo de los nectarios, lo que le permite recoger todo el néctar posible.

La lengua de la abeja está cubierta de pequeños pelos que ayudan a capturar y retener el néctar mientras lo recoge. La abeja también segrega una pequeña cantidad de saliva sobre el néctar, que ayuda a descomponer los azúcares y hacerlos más fácilmente digeribles.

Una vez que la abeja ha recogido una cantidad suficiente de néctar, lo almacena en un órgano especial llamado buche, situado cerca del estómago de la abeja. A continuación, la abeja puede seguir recogiendo más néctar de otras flores, añadiéndolo al néctar ya almacenado en su buche. Cuando la abeja haya recogido suficiente néctar, volverá a la colmena y transferirá el néctar a otras abejas, que lo almacenarán en los panales" (Extraído de la web "Dulcemelis")

Existen infinidad de plantas melíferas y una forma de apoyar activamente a los polinizadores es disponer en nuestros hogares de macetas con alguna de ellas.

El mundo de las melíferas es apasionante. Casi todas ellas se podrían agrupar bajo el nombre de aromáticas si bien la diversidad es significativa.

En los alrededores de Zaragoza abundan el romero y el tomillo. Pero la propia ciudad ejerce un gran atractivo para las abejas puesto que aquí disponen de un significativo número de plantas melíferas. En este sentido el contacto con el área de parques y jardines nos proporcionará la información necesaria para un conocimiento más preciso de la distribución de las melíferas en la ciudad.

Los horticultores aficionados también apoyan la alimentación de los polinizadores plantando especies que resultan atractivas para ellos.

Por mi parte me he hecho con el libro "Plantas melíferas" donde se describen un total de 220 especies.

Y me he propuesto plantar una melífera diferente cada semana.

Curiosamente he empezado por un género del cual desconocía sus cualidades melíferas: la cebolleta.

La semana que viene continuaré con la cebolla persa; la siguiente con la campanilla de invierno y así, sucesivamente hasta el final. En este caso, la experiencia vendría a ser como un viaje oloroso y de apoyo a las abejas.

Si os interesa el tema os animo a que también vosotros plantéis alguna aromática. Siempre es estimulante contemplar cómo la vida se acerca a vuestros huertos o a vuestras macetas. 


viernes, 14 de abril de 2023

APU15 Insectos sociales


Quien al trabajo no vuela como la abeja, al final hambre pasa y va de cabeza…


El mundo de las  abejas melíferas (apis mellifera) se caracteriza por una gran organización de todos los individuos que componen la colmena. Podríamos decir que, precisamente, esta peculiar característica es la que posibilita la supervivencia y la reproducción de las colonias.

La organización del trabajo en el interior de su "vivienda" está claramente diferenciada en función de la "casta" a la que pertenece cada espécimen.

Así, la reina es la encargada de asegurar la reproducción ya que es la que se ocupa de poner los huevecillos que darán origen a las abejas obreras o bien a los zánganos. 

Cuando está en plena producción,  pone unos 1500 al día durante dos a cinco años. Además, la abeja reina posee la capacidad de decidir qué huevos se convertirán en obreras y cuáles en zánganos.

Las abejas obreras son infértiles y constituyen el grueso principal de la "fuerza de trabajo" de la colmena. A su vez, esta casta también presenta una división del trabajo entre las pecoreadoras, las nodrizas, encargadas de la limpieza, aguadoras, recolectoras de propóleos y guardianas.

La única función conocida de los zánganos es la fecundación de las reinas. Por lo general fecundan reinas de otras colonias distintas a las suyas para evitar la consanguinidad. Todo este proceso se lleva a cabo en las alturas; en ubicaciones específicas donde -como si fuera una romería- se reúnen zánganos de distintas colmenas y compiten para ver "quien se lleva a la reina".

Muchos aspectos organizativos de las colmenas nos resultan familiares a los humanos. De hecho se han realizado estudios señalando las similitudes y las diferencias entre los insectos sociales y nosotros.

Aunque el universo de las abejas nos resulte asombroso, existen en la naturaleza un buen número de otros insectos sociales cuyo trabajo también se desarrolla de forma coordinada entre todos los individuos de la especie. Son los llamados insectos sociales

Ahí tenemos, por ejemplo, las hormigas; o las termitas. Las avispas, en menor grado, también se organizan de manera jerárquica.

Como bien dice Wikipedia, " Entre los insectos sociales están las hormigas, especies de abejas de los géneros Apis y Bombus y de la tribu Meliponini, especies de avispas de la familia Vespidae (todos del orden Hymenoptera), las termitas (infraorden Isoptera del orden Blattodea) y también algunos miembros de Thysanoptera y algunos pulgones.

 Synalpheus regalis es un tipo de gamba que exhibe comportamiento eusocial. En los vertebrados se da la eusocialidad solo en algunas especies de mamíferos de la familia Bathyergidae, la rata topo lampiña Heterocephalus glaber y el Cryptomys damarensis son los únicos mamíferos eusociales conocidos".  

Los insectos sociales responden como un todo a las variaciones de su medio ambiente: temperatura, humedad, almacenamiento de comida, defensa ante agresores, etc. De hecho muchas veces se considera a la colmena como un organismo en el que los individuos que lo componen vendrían a ser como las células de dicho organismo. Esta sofisticada capacidad organizativa se llama eusocialidad.

En próximas entradas reflexionaremos un poco más sobre esta cuestión.

¡Hasta la semana que viene!


viernes, 7 de abril de 2023

APU14 Mil veces mejor que el mejor teléfono móvil


Si pides miel, mira a quién


 Los humanos nos creemos superiores al resto de los animales que pueblan el planeta. Equipados con la última tecnología y amparados por los más recientes descubrimientos, parecería que somos capaces de cualquier cosa.

Ahora bien, si consideramos la persona a nivel individual y comparamos sus capacidades con las que poseen otros seres vivos; pronto nos tendremos que bajar varios puntos en nuestra chulería.

Yendo de nuevo al mundo de la abeja y tomando otra vez como referencia un solo espécimen, enseguida nos daremos cuenta de que muchos de sus receptores sensoriales superan a los nuestros por goleada.

El mundo perceptivo de las abejas es totalmente diferente al humano y se gobierna por órganos sensoriales completamente distintos. No es de extrañar, ya que sus vidas se rigen por prioridades muy diferenciadas.

De momento bien podemos afirmar que cada abeja individual dispone de una mente única que le hace ser consciente del mundo que le rodea y de su propio conocimiento; incluyendo una memoria autobiográfica, una apreciación de sus propias acciones  y la capacidad para experimentar emociones básicas e inteligencia. Todo ello soportado por un cerebro que es cualquier cosa menos simple.

El cerebro de una abeja contiene, aproximadamente, un millón de células nerviosas. De cada una de estas células emerge un racimo de conducciones nerviosas de forma ramificada con una enorme complejidad de tal manera que cada nervio puede conectar con, al menos, otros 10.000 lo cual supone que el cerebro de una abeja puede establecer más de 1.000 millones de puntos de conexión.

Todas estas conexiones son potencialmente plásticas y alterables por la experiencia individual.

Ser una abeja significa disponer de un exoesqueleto que viene a ser como una armadura a la cual están sujetos directamente los músculos. Supone, asimismo, contar con un arma química -el aguijón- que  está diseñado como una jeringuilla que puede matar a cualquier animal de su tamaño y ser extremadamente doloroso para personas y animales con una envergadura mil veces mayor.

Las abejas disponen de una visión de 300 grados y sus ojos procesan la información mucho más rápidamente que los humanos.

El rango de colores que una abeja puede ver es más amplio que el del homo sapiens e incluye la visión en ultravioleta así como la dirección en la que oscilan las ondas luminosas. Dispone, asimismo, de una brújula magnética y de dos antenas de una longitud comparable a los brazos de los humanos con las que pueden saborear, oler y percibir campos eléctricos todo ello con una extraordinaria finura. Finalmente hacen otra cosa que se les da muy bien y que a las personas nos está vetada:: pueden volar.

¿Qué os parece, amigos?

Desde luego van mejor equipadas que cualquier teléfono móvil; ¿no es cierto?

En próximas entradas seguiremos profundizando en este "mundo alienígena".

¡Hasta la próxima semana!


El contenido de esta entrada está basado en el libro "The mind of a bee" de Lars Chittka


  

viernes, 24 de marzo de 2023

APU12 De vuelta de Eslovenia

De las abejas la miel; de la boca del sabio, el saber.


Realmente confirmo lo que siempre he intuido: un viaje a un destino inusual activa muchos circuitos neuronales y te recoloca el cerebro. Lo distinto, lo sorprendente, siempre resulta motivador.

La finalidad del viaje era asistir a una feria apícola. Esa era la meta principal. Desplazarme a un país que estuvo en el área de influencia de la Unión Soviética; que cuenta con bosques en más de la mitad de su territorio y que habla un idioma del que no tengo ningún conocimiento también fueron motivos de peso.

Poner a prueba mi fluidez verbal y comprensión en inglés, constituía otro objetivo importante.

Lo cierto es que mis expectativas se han visto gratamente cumplidas

Aquí os dejo un breve reportaje fotográfico de mi estancia en Eslovenia.


Entrada a la feria




El evento estaba muy concurrido





Allí se exhibía todo tipo de material apícola



Los apicultores eslovenos muestran sus productos



Una gran variedad de mieles



Gran variedad, asimismo, de colmenas



Equipamiento de protección


Esta empresa serbia exhibía un modelo ciertamente interesante


También dimos una vuelta por la feria de caza


Y hasta me quedó tiempo de probar lo que yo creí que era una escopeta para hacer fotos



Algunas palabras eslovenas parecen impronunciables ¿Os atrevéis con estas cuatro consonantes seguidas?




Un reconocimiento para mi señora que tuvo la paciencia de acompañarme y tomar la mayoría de las fotos


 

viernes, 17 de marzo de 2023

APU11 La Feria Apícola de Celje en Eslovenia


Si deseas sabiduría, haz como la abeja 


Amigos: no veáis la ilusión que me hace poder asistir este año a la feria apícola que se celebra en Celje (Eslovenia).

Cuando realicé mi visita virtual a aquel país pude empaparme del conocimiento y la tradición apícola que mantienen muchos de sus habitantes. Por algo será que la celebración del día mundial de las abejas se propusiera por primera vez desde Eslovenia. Para proteger a las abejas y otros polinizadores, la Asociación de Apicultores de Eslovenia lanzó una campaña en 2014, pidiendo que el 20 de mayo fuera designado Día Mundial de las Abejas.

Pero es que los eslovenos cuentan además con una Academia Eslovena de Apicultura; en la que se integran el Instituto Agrícola de Eslovenia, la Asociación de Apicultores de Eslovenia, la Facultad de Biotécnica de la Universidad de Liubliana, la Facultad de Ciencias Agrícolas y de Biosistemas, la Facultad de Medicina Veterinaria y el Instituto Veterinario Nacional y otras instituciones vinculadas al mundo de la apicultura. Un claro indicador de que se toman la cosa en serio.

En la feria se presentan equipos, accesorios y materiales apícolas, productos de miel, innovaciones en apicultura, apiterapia y por supuesto, miel.

Aquí voy a tener una buena oportunidad de poner a prueba mi nivel de inglés y, por supuesto contactar con personas interesadas por el mundillo de la apicultura urbana.

También me motiva el desplazarme a un país en el que se habla una lengua que no conozco para nada. Una buena oportunidad para salir de la "zona de confort" y poner a prueba mis capacidades comunicativas.

Coincidiendo con la feria de apicultura se celebran, asimismo, las ferias de pesca y caza, del café y la feria para un estilo de vida saludable y el cuidado personal.

Los eslovenos están orgullosos de su herencia apícola, especialmente de sus especialidades, como la abeja melífera carniola (Apis mellifera carnica), las colmenas tradicionales, los paneles de colmenas, los colmenares y el transporte de abejas al forraje.

Como bien dicen ellos, la apicultura enseña a la persona responsabilidad, perseverancia, modestia, trabajo duro, amor por la naturaleza y el país. La apicultura no consiste sólo en producción de miel, también es una forma de vida para más de 10.000 eslovenos.

Tienen muy desarrollado el apiturismo. El apiturismo es un segmento clave de la economía verde, ya que promueve significativamente la eficiencia económica de la apicultura y sigue los principios de la estrategia para el desarrollo del turismo sostenible.

En fin, amigos. Esta es una visita que no me podía perder.

¡Os cuento más cosas a la vuelta!


viernes, 10 de marzo de 2023

APU10 ¿Por qué me gusta la apicultura?


Del quehacer de las abejas sacarás buenas consejas 


Las razones por las que uno decide involucrarse en una determinada afición son múltiples y variadas.

Quizás habría que retornar a la infancia para tomar referencias de ello. Las vivencias con gran carga emocional quedan grabadas a fuego en la mente de cada cual y en mi caso, la recogida de la miel; el ir "a guardar" con mi padre forma parte, sin duda, de ese acervo emocional.

Recoger la cosecha anual del dulce producto representaba todos los años toda una auténtica aventura. Protegerse de las picaduras era imprescindible pero casi estaban aseguradas teniendo en cuenta lo básica y deteriorada que estaba la vestimenta.

Hacer humo formaba también parte de la ceremonia. Asegurar el flujo constante del mismo constituía asimismo una misión casi imposible.

Contamos pues con dos elementos que hacen posible la emergencia de una afición: quedar envuelto emocionalmente entre el miedo a los picotazos y la recompensa de la riquísima miel obtenida.

Si además existe una continuidad generacional en la afición, todavía se incrementa más el interés.

Tanto mi bisabuelo Higinio como mi abuelo y mi padre; todos ellos fueron colmeneros. Como suele decirse "Hay que continuar con la tradición"

Pero existen otras muchas razones por las que tanto me interesa la apicultura, además -por supuesto- de la obtención de la riquísima miel.

Si tuviera que resumirlas en una, escogería la palabra "reto". 

El reto de entender cada vez mejor los procesos que se desarrollan en el ciclo vital de las abejas.

El reto de comprender cómo se comunican entre ellas

El de aprender a prevenir las enfermedades de las colonias

El de estudiar la mejor manera de capturar los enjambres

El desafío de desalojar una colmena establecida en un lugar con riesgo para los ciudadanos y trasladarla a otro sitio asegurando su pervivencia.

El empeño en desarrollar sistemas electrónicos y computacionales que nos ayuden a mejorar todos estos procesos

La apuesta por mentalizar a los ciudadanos de la necesidad de convivir con estos insectos polinizadores

La aventura de conocer a los mejores especialistas en apicultura y aprender de sus enseñanzas.

Por todo esto, amigos, me encanta la apicultura. Y por ello también me siento tan gratificado cuando la practico.

¡Hasta la próxima semana!