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domingo, 18 de diciembre de 2011

Magnífico concierto. Acertadísima ubicación

Hay rituales que se instauran sin saber muy bien cómo y por qué. Por lo bien que lo he pasado y lo agradable que ha sido el evento, hoy creo que se ha instaurado el ritual de acudir todos los años al concierto de navidad en la real capilla de Santa Isabel.

La mañana soleada y un poco fresca. El paseo hasta la iglesia de San Cayetano, por lugares distintos a los habituales -intencionalmente- y la hora de llegada (11:45) muy bien medida para encontrar un buen sitio y no tener que esperar mucho.

Los bancos de la iglesia casi llenos. Un monumental alboroto de instrumentos afinándose me ha recibido a la entrada. Los músicos estaban preparando el concierto y cada uno, a título individual, se las veía con su equipo. Es un hecho que me ha llamado la atención. No sé si es habitual ese ensayo individual previo al concierto. El caso es que todavía ha resultado más llamativo que, a la orden del director, el gallinero de trompetas, saxos, clarinetes y tubas, como por ensalmo, ha devenido en ordenada y melodiosa composición digna de admirar.

La orquesta se ha arrancado con "Certamen Musical p.d.", de R. Dorado y su desempeño ha sido sobresaliente. Todos los sonidos y los mil y un matices musicales de esta composición han sido desgranados con gran acierto por los profesionales de la banda. El director, maestro Luis Sapiña ha dirigido con suavidad unas veces y con enérgica decisión otras los distintos momentos de la apertura.

Como me encontraba muy cerca de la orquesta, podía apreciar con nitidez la precisión con que Sapiña ordenaba "allegro molto" o "allegro ma non troppo". En otras, pedía "andante", "adagio" "vivace", "presto" o "prestíssimo"; en fin, toda una gama de directrices para precisar el tempo de los distintos movimientos.

Todo ello me ha hecho pensar en el libro de Joe Dispenza: "Desarrolla tu cerebro" ya que el ejercicio de interpretar un instrumento y no digamos el de dirigir una banda requieren de un duro aprendizaje, constancia y dedicación con el fin de realizar una tarea tan compleja como es, en primer lugar aprender el lenguaje musical y, en segundo trasladar las notas escritas al cerebro para que éste, a su vez dé la orden de ejecutar tal o cual movimento que dará como resultado esta u otra nota musical. Se trata, por tanto, de una ejercitación complejísima que, seguro, potencia miles de conexiones sinápticas y establece agrupaciones y redes neuronales de forma permanente.

El concierto ha continuado con el repertorio previsto en el programa. Al escuchar la sinfonía incompleta de F. Schubert he llegado a emocionarme por la suavidad y delicadeza en su interpretación y por la ejecución, a mi entender cercana a la perfección de los músicos con su director a la cabeza.

Casi sin enterarme ha llegado el descanso. He visto salir presurosos a un saxofonista, un clarinetista y dos músicos más. He supuesto que salían a fumar en la puerta de la iglesia. Por curiosidad, los he seguido y no me he equivocado. Allí se encontraba el cuarteto apurando con ansia los cigarrillos. Este hecho me ha desconcertado pues no llego a entender cómo pueden estos profesionales mantener una adicción tan negativa para sus pulmones siendo éstos el instrumento que más deberían cuidar.

De vuelta a mi asiento me he acomodado para escuchar la segunda parte del concierto: (Kamen, Bernstein y "Recordando la navidad" con arreglos de M. Cano). La banda provincial ha seguido en su tónica de magistral ejecución de las piezas. El director, en un breve interludio verbal nos ha dirigido unas amables palabras agradeciendo al público su presencia y deseándonos felices navidades. Sobre las 13:30 ha finalizado la actuación.

De vuelta a casa iba tarareando algunas de las obras que se han ejecutado. Relajado y de buen humor. Está claro que la música más que amansar, relaja, alegra, enternece, sensibiliza... Posee en fin todos los ingredientes de una actividad estimulante para el espíritu.

domingo, 11 de diciembre de 2011

¡Reeeepetimos!

El buen sabor de boca que nos dejaron las actuaciones corísticas del pasado día 3 de diciembre ha servido de acicate para retomar el contacto con la música y con el bello marco de la iglesia de San Cayetano.

Volveremos, por tanto el próximo domingo día 18 de diciembre a las 12 de la mañana, a disfrutar del espléndido concierto de navidad que ha preparado la banda provincial de música dirigida por Luis Sapiña Bayona. Desde El Periplo os animamos a todos, amigos y simpatizantes a disfrutar con nosotros del evento.  

domingo, 4 de diciembre de 2011

Magnífica iniciativa. Estupendo desempeño

Me ha sorprendido muy agradablemente la visita girada a los conciertos de otoño en la iglesia de San Cayetano. Acudía sin ideas preconcebidas y con la disposición de disfrutar del repertorio de las corales. Ya, desde el primer momento, observé el interés y dedicación con el que la gente normal y corriente de los pueblos se entrega a esta afición tan loable cual es el canto coral.
Quizás el desplazamiento a pie desde mi casa por la ribera del Ebro y la apacible tarde del sábado se constituyeron en elementos de favorable predisposición al evento. Esa preparación inicial se materializó en agradable sorpresa según iban fluyendo los acontecimientos.




En primer lugar el marco en el que se desarrollan los conciertos no puede estar mejor elegido: la iglesia de San Cayetano, también conocida como Real Capilla de Santa Isabel de Portugal. Restaurada, con los santos repintados y la iluminación activada, lucía ayer en todo su esplendor. Después la entrega y dedicación de los coralistas. Cuando llegué (sobre las 17:35) estaban todo afanados repasando, puliendo, dando los últimos toques a sus ya muy ensayadas canciones.

En segundo lugar hay que destacar también la muy loable iniciativa de la Diputación Provincial de Zaragoza que anima e impulsa la constitución de los grupos corales en los pueblos y realiza la provisión de maestros coralistas mediante -supongo yo- la contratación de directores experimentados. Uno de ellos, muy joven, llamado Cristian Ortiz Remacha dirigió muy acertadamente tres corales: la de Utebo, la de Gelsa y la de Pina de Ebro. Belén Carrere Blasco, jovencísima directora también me sorprendió muy agradablemente porque se implicaba con todo su cuerpo en la dirección del grupo. Finalmente el decano de los directores, Antonio González Sánchez, se constituyó en excelente regidor de la coral Salillense y me deslumbró con sus acompasados movimientos y la armoniosa candencia de sus manos. Él dirigió también los cánticos finales con todas las corales agrupadas.


Mi tercera observación va para el más que notable desempeño de los grupos. Ciertamente no me esperaba una ejecución tan armoniosa, un ensamblaje de ritmos, tonos y timbres tan ajustado, un repertorio tan bien elegido.

La iglesia estaba llena en sus tres cuartas partes. Mayoritaria presencia de gente mayor, hecho comprensible dado el aplastante márketing que desarrollan las discográficas anglosajonas entre nuestros jóvenes.

Actuó en primer lugar la coral de Utebo -que no iba en el programa-, después la de Salillas, luego las de Gelsa y Torres de Berrellén y finalmente la de Pina de Ebro. Esta última coral, con el incentivo adicional de un baile paloteado acompañado de música de gaita. Mi mente, que no puede parar, elaboró un sencillo acróstico para recordar todas ellas en el orden de intervención: USAGE TOPI. Cada grupo ofreció tres canciones y, en total, la duración de la muestra fue de una hora y cuarto aproximadamente.

El público escuchaba respetuoso las distintas intervenciones y aplaudía con generosidad el inicio y la finalización de cada canción. Delante de mí un señor colocó el programa en un lateral del banco para indicar que ese sitio "estaba ocupado". A lo largo de la muestra defendió con contundencia la propiedad de esa plaza. Me resultó curioso y un poco incómodo el hecho de comprobar cómo varias personas mayores intentaron sin éxito sentarse en el sitio reservado sobretodo teniendo en cuenta que, acabó la representación y nadie se había ubicado en el lugar en el que tanto empeño había puesto para que no se ocupara.

Tomé muchas fotos y también grabé en vídeo un pequeño fragmento de la intervención de cada coral. Más que mis palabras, la visualización de los vídeos os proporcionará una referencia nítida de cada uno de los grupos.

Tan encantado salí del concierto que ya me he apuntado -mentalmente- al próximo del domingo 18 de diciembre a las 12:00 horas en el que intervendrá la Banda provincial de música con el concierto de navidad. Desde estas líneas os animo a todos los que os guste la música a compartir conmigo este delicioso concierto.

   

domingo, 27 de noviembre de 2011

Conciertos de otoño. Iglesia de Santa Isabel de Portugal

Para el próximo sábado día 3 de diciembre a las 18:00 horas, está prevista la asistencia a uno de los
varios conciertos de otoño que se organizan para estas fechas. Ese día actuarán:


Coral Salillense
Asoc. Musical Coral Torres de Berrellén
Coral Pina de Ebro
Coral de Gelsa

Descargar programa

Dirección:Real Capilla de Santa Isabel de Portugal (Pza. del Justicia, s/n)
Zaragoza (Zaragoza)

Acudiremos con ganas de difrutar y paladear los sabrosos platos musicales que nos han preparado estas magníficas corales.

lunes, 21 de noviembre de 2011

7 razones para ver las 7 salas de la exposición human bodies

La curiosidad es el germen, la semilla, de iniciativas y empeños que bien cultivados y gestionados pueden derivar en apasionantes aventuras.

Y la curiosidad me ha llevado a visitar la exposición "Human bodies" puesto que nunca había tenido ocasión de contemplar desde un primer plano la complejidad y el preciso diseño de nuestro cuerpo, del cuerpo humano.

Así es que tal como estaba planificado, a las 12:20 ya me encontraba en la entrada del recinto en el que se exhiben las "piezas" y todavía solicité a una joven pareja que me tomara una foto, certificando y dando fe de mi presencia en la muestra.

No sé bien qué me ha sorprendido más: si la maravillosa técnica con la que se consigue un efecto de momificación de los cuerpos y órganos o el propio contenido de la muestra que tampoco tiene desperdicio.

El caso es que nada más abonar la entrada, una señorita me ha entregado la audioguía y, enseguida me he puesto el collarín y le he dado al "start" para iniciar la visita guiada.

El aparato es de fácil manejo y enseguida aprendí los rudimentos para realizar un recorrido ordenado por las salas. En total son siete salas y las vitrinas que muestran cuerpos y órganos también están numeradas.
Pregunté si se podían tomar fotos y me dijeron que no. Sin embargo, al ver a otras personas tomando instantáneas sin el flash, no pude sustraerme a la tentación de tomar dos o tres puesto que, al fin y al cabo también van a emplearse con buen fin.

Comenzamos por el misterio de la vida, la concepción y el desarrollo de la mórula, del embrión (hasta la novena semana) y el feto. Me resultó asombroso ver el minúsculo tamaño de los que se mostraban en esta primera sala y también que, a pesar de ser tan pequeños ya poseían rasgos claramente humanos.

Pasamos, posteriormente a la sala que mostraba el sistema óseo con distintas presentaciones de esqueletos humanos y huesos seccionados y mostrados sabiamente. También se mostraba el esqueleto de un oso con la finalidad didáctica de compararlo con el hombre.

A continuación músculos, nervios y articulaciones y aquí ya se mostraban cuerpos enteros plastinados en posiciones más o menos "naturales". Al ver el aspecto humano que todavía conservan no puede menos que pensar cuál habría sido el devenir de esas personas y cómo el destino les había conducido a ser mostrados de ciudad en ciudad una vez privados del hálito de la vida.

Luego vino una sala dedicada al sistema nervioso, con especial énfasis en el cerebro. Se mostraban cráneos seccionados y también distintas preparaciones del encéfalo para que pudieran apreciarse mejor las distintas porciones de este maravilloso órgano regidor de nuestra conciencia. Por contraste, el cerebro de un caballo, se mostraba como el mejor indicador de la importancia que la evolución había concedido al bulbo raquídeo de estos asustadizos animales.

Yo iba siguiendo la pauta que me marcaba la audioguía y debo decir que es un estupendo recurso porque además de la agradable voz del locutor, las explicaciones estaban muy ajustadas en profundidad y también en tiempo a las necesidades de los visitantes de la muestra.

Continuamos con el sistema respiratorio y la colección de pulmones y cavidades torácicas. Aquí el señor de la audioguía se explayó un poco más ya que la vitrina correspondiente a los pulmones de un fumador se constituyó en argumento definitivo para aconsejar a los oyentes la necesidad y conveniencia de dejar de fumar, en caso de ser fumador.

Pasamos luego al sistema digestivo. Me llamó la atención el aparato digestivo de una cabra también plastinado y las curiosas diferencias con los órganos humanos. 
Luego vino el aparato circulatorio con varios corazones seccionados y muestras muy interesantes de todo el sistema de venas y arterias de nuestro cuerpo.

Finalizaba la muestra con los aparatos excretor y reproductor y ya la aterciopelada voz del locutor me empezaba a resultar un poco cansina. No obstante, creí conveniente acabar lo empezado y aguanté hasta que se terminaron las explicaciones.
Un niño que ya se había cansado en la sala 2 estaba, en ese momento, reptando por el suelo y otros varios también mostraban su impaciencia a las jóvenes madres que yo creo se habían precipitado al llevar a sus retoños tan pequeños a una exposición de esa envergadura.

Me zafé como pude del niño reptante y muy dignamente me quité los cascos y la audioguía para entregarla a la salida.

Salí de la exposición con una mezcla de emociones: por una parte satisfecho por haber cumplido con mi deber mañanero, por otra un poco cansado puesto que llevaba un hora y media en el recinto y también gratamente sorprendido por lo bien presentada y organizada que estaba la muestra.

Desde estas líneas recomiendo vivamente la visita a la exposición. Pocas ocasiones tenemos de ver tan de cerca sómo somos internamente y qué maravilloso es el funcionamiento de la maquinaria corporal que nos mueve, nos hace pensar, sentir, tener conciencia de nosotros mismos... 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Human Bodies, the Exhibition

Coincidiendo con las elecciones generales, aprovecharemos la mañana del domingo, día 20 para girar una visita a la exposición "Cuerpos humanos" que se realiza en la planta baja del Centro Comercial Augusta.

Se trata de una exposición didáctica y espectacular en la que se muestran más de 150 órganos y 12 cuerpos reales plastinados. El horario del domingo es de 11 a 20 horas.

Para más información, visitar la web.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Los músicos y los actores, bien. La obra... flojilla

Ayer era de destacar el frío que hacía y el trayecto desviado del 32 que ahora va por Echegaray y Caballero y nos acercó casi hasta las puertas del Teatro de la estación.

Llegamos con media hora de antelación ya que el cálculo del recorrido no pudimos hacerlo con arreglo a los parámetros habituales debido a la modificación del itinerario del bus. No se veía ni un alma por la taquilla a esas horas y las dos personas que hacían guardia nos atendieron con mucha amabilidad. Mientras sacábamos las entradas, podíamos escuchar el sonido de una acordeón, una trompeta y una guitarra. Era evidente que estaban ensayando para la sesión de las 8:30.

Como suele ser habitual en mí, me pertreché con dos folletos informativos: uno sobre la programación del Festival Internacional Estación de Otoño y el otro sobre la obra que íbamos a contemplar.

Para hacer tiempo y despejarnos un poco, buscamos una cafetería por la calle de Los Diputados. Es reseñable la poca gente que permanecía a esas horas en los locales de ocio. Varios de ellos habían sido ya adquiridos por los chinos y, nosotros optamos por uno con regencia nacional.

En el interior una pareja de edad mediana y el supuesto dueño del establecimiento con un deje de tristeza en su cara ante la perspectiva de otra mala tarde de negocio. Nos tomamos un cortado cafeinado y otro sin cafeína (para mí) y, entre unas cosas y otras, se hizo la hora de regresar al Teatro.

Ya se habia calentado el ambiente porque un nutrido grupo de personas estaban haciendo cola para pasar al interior del recinto. Así, a ojo, yo calculo que estaríamos unos 30 ó 40 espectadores.

Nos reciben los tres músicos que anteriormente habían afinado sus instrumentos. Dos de ellos jóvenes (cada uno de un color) y un señor más mayor que tocaba el acordeón. Nos reciben ejecutando varias adaptaciones de conocidas canciones. Nos ubicamos cerca del escenario para percibir mejor los matices interpretativos y escuchar casi en las narices el acompasado son de sus melodías.

La interpretación musical duró lo suyo. Hasta el punto de que, por un momento pensé si eso era, en realidad el espectáculo que habíamos ido a ver. A la 6ª ó 7ª canción, el volumen de los instrumentos y la luminosidad de los focos fue descendiendo y comenzó la sesión.

El inicio de la obra estuvo muy bien. Los personajes muy bien caracterizados y ataviados enseguida soltaron dos o tres "gangs" que no tuvieron mucho eco entre los espectadores.

Cuando apareció en escena el que hacía del ucraniano Chygrynskiy pareció que la cosa iba a animarse, sobretodo por algunos diálogos, supuestamente en esa lengua, que obtuvieron una discreta risa de acogida entre los asistentes.

La escena del ucraniano hablando en directo con su madre (a la que, al parecer, veía desde su ventana en Barcelona) tuvo menos fuerza de lo que yo había esperado. Los esfuerzos de otros personajes por animar y aderezar la obra cayeron, a mi entender, en saco roto. Como consecuencia de ello, poco a poco el espectáculo fue perdiendo fuerza y vigor y, peor todavía, empezó a caer en una desordenada secuencia de situaciones y acontecimientos varios que todavía incrementaron más mi confusión y creo que la del resto de los asistentes.

Confieso que hubo varios momentos en los que empecé a entornar los ojos. No me llegué a entregar a los brazos de Morfeo por poco. Afortunadamente, de vez en cuando, los músicos animaban un poco el cotarro y la obra se hacía más llevadera.

Así se fue pasando la, aproximadamente hora y media de espectáculo. Una pena de guión, porque los actores eran buenos. Desde luego se podía haber sacado mucho más jugo a la trama principal pero, desgraciadamente, la cosa no fue así.

Finalizada la sesión salimos los asistentes en reservado silencio. No se oían comentarios. La gente prefirió guardárselos para más tarde.

 Mi balance global es que la tarde-noche mereció la pena por los músicos y el contemplar en primera línea -y en familia- la obra teatral. El deslucimiento vino, como ya he comentado por el propio guión. No se me quitan por eso las ganas de continuar viendo teatro. Es un espectáculo inmemorial al que le deseo otros muchos milenios de vida.